En octubre de 1984, en el estante de una tienda de conveniencia de Nishinomiya, cerca de Kobe, había una caja de golosinas Morinaga igual a todas las demás. Mismo envoltorio, mismo precio, mismo dibujo alegre pensado para los niños. Salvo por una etiqueta pegada a mano, escrita en hiragana: どくいり きけん たべたら しぬで (dokuiri kiken, tabetara shinu de; «Contiene veneno. Peligro. Si lo comes, te mueres»).
La firmaba el Monstruo de las 21 caras. Dentro había cianuro. Nunca lo atraparon.
Japón es uno de los países más seguros del mundo. Y, sin embargo, guarda crímenes sin resolver que nadie consiguió cerrar. Diez de ellos son el corazón de «Japón sin culpables: diez crímenes reales que nadie resolvió», el nuevo libro de true crime japonés de Federico Aikawa, editor de Japón en español. Aquí tienes de qué va cada caso, sin destripar nada.

Japón sin culpables: diez crímenes reales que nadie resolvió
Federico Aikawa · True crime · Ebook en español
Diez casos reales, contados con rigor a partir de fuentes japonesas, con notas que explican el Japón que hay detrás de cada historia.
Kindle: 3,99 €
Los 10 crímenes sin resolver de Japón que reúne el libro
Son casos muy distintos, separados por más de un siglo: del Kioto de los samuráis al Tokio de los años noventa. En todos hubo víctimas, sospechosos, pruebas e investigaciones enormes. Y en todos, la pregunta de quién lo hizo sigue sin una respuesta indiscutible.
| Caso | Año | Lugar |
|---|---|---|
| El Monstruo de las 21 caras | 1984-1985 | Osaka, Hyogo, Kioto y Aichi |
| El robo de los 300 millones de yenes | 1968 | Fuchū y Kokubunji (Tokio) |
| El incidente Teigin | 1948 | Shiinamachi (Tokio) |
| El caso de la familia Miyazawa en Setagaya | 2000 | Setagaya (Tokio) |
| Los envenenamientos con paraquat | 1985 | Varias prefecturas |
| El Estrangulador de los Miércoles | 1975-1989 | Prefectura de Saga |
| Los secuestros del Norte de Kanto | 1979-1996 | Ashikaga y Ōta |
| Los tres misterios ferroviarios de 1949 | 1949 | Tokio y Fukushima |
| El asesinato de Sakamoto Ryōma | 1867 | Kioto |
| El disparo contra el jefe de la policía | 1995 | Arakawa (Tokio) |
1. El Monstruo de las 21 caras (1984-1985)
Conocido en Japón como グリコ・森永事件 (Guriko-Morinaga jiken, «el caso Glico-Morinaga»), empezó la noche del 18 de marzo de 1984, cuando unos encapuchados sacaron de su bañera a Ezaki Katsuhisa, presidente de Ezaki Glico, la empresa del famoso letrero del corredor de Dotonbori. Siguieron 17 meses de chantajes, cartas burlonas a la prensa y golosinas envenenadas. El libro abre con este caso, y si quieres conocerlo a fondo ya tienes en la web la historia completa del Monstruo de las 21 caras.
2. El robo de los 300 millones de yenes (1968)
El 10 de diciembre de 1968 amaneció con una lluvia fría de invierno. A las 9.15 salió de la sucursal de Kokubunji del Banco Nihon Shintaku un Nissan Cedric negro con cuatro empleados y tres maletines de duraluminio. Dentro iban 294.307.500 yenes en efectivo: la paga extra de fin de año de los 4.525 trabajadores de la fábrica de Toshiba en Fuchū.
Días antes, unas cartas de amenaza habían dejado a todo el banco con los nervios de punta. Eso era exactamente lo que alguien quería. Lo que pasó después, en apenas tres minutos y bajo la lluvia, se conoce en Japón como 三億円事件 (San-oku-en jiken, «el caso de los 300 millones de yenes»), y ningún robo de dinero en efectivo en el país se había acercado jamás a esa cifra.
3. El incidente Teigin (1948)
Tokio, 26 de enero de 1948. La sucursal de Shiinamachi del Banco Teikoku acababa de cerrar al público. Dentro quedaban dieciséis personas; la más joven tenía ocho años. Entonces llamó a la puerta un hombre con un brazalete del equipo de desinfección del gobierno metropolitano: había un brote de disentería cerca y todos debían tomar un medicamento preventivo antes de que llegaran las fuerzas de ocupación.
Abrió un estuche, sacó dos frascos y pidió que todos trajeran sus tazas de té. En un Tokio en ruinas, donde la palabra «epidemia» bastaba para que cualquiera obedeciera, nadie sospechó. El caso, 帝銀事件 (Teigin jiken, «el incidente del Banco Teikoku»), sigue siendo uno de los más discutidos de la posguerra.
4. El caso de la familia Miyazawa en Setagaya (2000)
El 31 de diciembre de 2000, último día del siglo XX, una mujer mayor llamó a la casa de al lado, donde vivía su hija Yasuko con su marido y sus dos hijos. El teléfono no daba señal. Las dos viviendas estaban pegadas: era una 二世帯住宅 (nisetai jūtaku, «vivienda para dos generaciones»), con entradas separadas y sin ninguna puerta entre ambas.
Poco después de las 10.40 abrió con su copia de la llave. Miyazawa Mikio, Yasuko y los pequeños Niina y Rei estaban muertos. Lo que el asesino hizo después dentro de esa casa es uno de los detalles más perturbadores del 世田谷一家殺害事件 (Setagaya ikka satsugai jiken, «el asesinato de la familia de Setagaya»), y el libro lo cuenta en el capítulo «El hombre que se quedó a cenar».
5. Los envenenamientos con paraquat en las máquinas expendedoras (1985)
El 30 de abril de 1985, un camionero se detuvo junto a la Ruta Nacional 2, en Fukuyama, y compró un tónico en una máquina expendedora. Encima de la máquina vio otra botella igual, como si alguien la hubiera olvidado. Se la bebió. Murió dos días después: en su vómito había paraquat, un herbicida.
Durante cuatro meses pareció un caso aislado. Y en septiembre empezó a pasar en todas partes. En un país con millones de máquinas expendedoras en cada esquina y carretera, una botellita marrón de Oronamin C se convirtió en una amenaza.
6. El Estrangulador de los Miércoles (Saga, 1975-1989)
El 27 de enero de 1989, un matrimonio que paseaba en coche por el paso de Ōtōge, en Kitagata (prefectura de Saga, isla de Kyushu), vio algo al pie de un barranco. Eran tres mujeres estranguladas. Al repasar las fechas, los investigadores descubrieron que las tres habían desaparecido en miércoles.
Y no eran las únicas. Buscando hacia atrás, la policía encontró un patrón que se remontaba a 1975: siete mujeres asesinadas en catorce años en un radio de unos 20 kilómetros. Seis de ellas habían desaparecido un miércoles.
7. Los secuestros de niñas del Norte de Kanto (1979-1996)
El 7 de julio de 1996, día de 七夕 (Tanabata, «la fiesta de las estrellas»), una niña de 4 años llamada Yukari estaba con su familia en una sala de パチンコ (pachinko, máquinas de juego parecidas a un pinball vertical) de Ōta, en Gunma. La cámara de seguridad grabó a un hombre que se le acercó y le habló. Yukari nunca volvió a aparecer.
Años después, en la vecina Ashikaga, varios testigos creyeron reconocer a ese hombre: lo habían visto junto al río, de la mano de otra niña desaparecida. El problema era que, según la justicia japonesa, el asesino de esa otra niña ya estaba en la cárcel.
8. Los tres grandes misterios ferroviarios: Shimoyama, Mitaka y Matsukawa (1949)
A las 0.19 del 6 de julio de 1949, un tren de mercancías cruzó cerca de Ayase, en el noreste de Tokio, con el faro casi apagado. Minutos después, otro maquinista vio algo rojizo sobre la vía. Junto a los restos había un reloj detenido a las 0.20 y un abono de transporte con un nombre: Shimoyama Sadanori, presidente de los Ferrocarriles Nacionales de Japón.
Era el Japón ocupado por Estados Unidos, en plena caza de comunistas y despidos masivos. Y ese mismo verano llegarían otros dos sucesos en las vías, Mitaka y Matsukawa. Juntos forman lo que en Japón se llama 国鉄三大ミステリー (Kokutetsu san-dai misuterī, «los tres grandes misterios de los Ferrocarriles Nacionales»).
9. El asesinato de Sakamoto Ryōma (Kioto, 1867)
Aquella noche, Sakamoto Ryōma tenía hambre. Resfriado, encerrado en el piso de arriba de una tienda de salsa de soja de Kioto, mandó a un muchacho a comprar carne de 軍鶏 (shamo, gallo de pelea) para hacer un guiso. Cuando el chico volvió, hora y media después, se encontró con la tragedia.
Era el 10 de diciembre de 1867. Ryōma tenía 31 años y había ayudado a derribar un gobierno de 260 años. Su muerte es, desde hace más de siglo y medio, el gran misterio de la historia de Japón.
10. El disparo contra el jefe de la policía (Tokio, 1995)
El 30 de marzo de 1995 llovía en Tokio. A las 8.31, Kunimatsu Takaji, director general de la Agencia Nacional de Policía y el policía de mayor rango del país, salió de casa para ir a trabajar. Sonaron cuatro disparos. El tirador, con impermeable oscuro y mascarilla blanca, se alejó en bicicleta bajo la lluvia.
Diez días antes, la secta オウム真理教 (Aum Shinrikyō, «Verdad Suprema Aum») había atacado el metro de Tokio con gas sarín, y Kunimatsu era la cara de la ofensiva policial contra ella. Todo apuntaba en una dirección. En un país donde las armas de fuego están prohibidas casi por completo, ¿quién disparó?
¿Por qué Japón es tan seguro y aun así tiene casos sin resolver?
Japón es el lugar donde una cartera olvidada en un tren vuelve intacta a su dueño y donde las máquinas expendedoras pasan la noche solas en mitad del campo. Esa imagen es verdadera. Según los datos de Naciones Unidas que recoge el Banco Mundial, en 2023 registró unos 0,23 homicidios intencionales por cada 100.000 habitantes, una de las tasas más bajas del planeta.
En la mayoría de estos casos no faltaron medios: hubo cientos de agentes y presupuestos enormes. Lo que falló fue, casi siempre, algo más humano. El libro no intenta resolver lo que nadie resolvió: propone mirar a Japón a través de sus grietas y entender qué dicen de un país los crímenes que no consiguió cerrar. Además, cada capítulo incluye notas del editor que explican lo que un lector de España o de América Latina no tiene por qué conocer, como el funcionamiento de la policía o de la justicia japonesas.
Sobre el autor
Federico Aikawa (相川フェデリコ, Aikawa Federico) nació en Argentina y vive en España. Es nikkei sansei (三世, sansei, «tercera generación») y periodista: trabajó en Perfil.com, Telenoche (eltrece) y Todo Noticias. Hoy es el editor de Japón en español. En 2018 obtuvo la beca Gaimusho del Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón. También es autor del Libro de kanji N5 (2026).
Preguntas frecuentes
¿Se atrapó al Monstruo de las 21 caras?
No. Nunca se identificó a los autores y los delitos prescribieron: los últimos, en febrero de 2000. Fue la primera vez que un crimen de gran alcance terminaba en Japón sin un solo detenido. Tienes todos los detalles en nuestro artículo sobre el Monstruo de las 21 caras.
¿Qué casos incluye «Japón sin culpables»?
Diez: el Monstruo de las 21 caras, el robo de los 300 millones de yenes, el incidente Teigin, el asesinato de la familia Miyazawa en Setagaya, los envenenamientos con paraquat, el Estrangulador de los Miércoles, los secuestros del Norte de Kanto, los tres misterios ferroviarios de 1949, el asesinato de Sakamoto Ryōma y el atentado contra el jefe de la Agencia Nacional de Policía.
¿Dónde comprar el libro?
En Amazon, en formato Kindle, por 3,99 €: Japón sin culpables en Kindle.
¿Hay versión en papel?
Sí, está disponible también en Amazon.
Diez crímenes, ningún culpable
Si te gusta el true crime y te interesa el Japón que no sale en las guías, este libro es para ti. Algunos casos prescribieron. Otros siguen abiertos. Varios dejaron detrás a personas acusadas que quizá eran inocentes.
Los casos se basan en fuentes japonesas recogidas al final de cada capítulo del libro.


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