Dos años después del terremoto más devastador de la era moderna en la zona, Ishikawa volvió al mapa turístico global con más fuerza que nunca. No es una opinión: la BBC la eligió entre los 20 mejores destinos del planeta para viajar en 2026, el único lugar de Japón en esa lista. Eso no pasa por casualidad.
Viajé a Kanazawa por primera vez hace varios años y me quedé con la sensación de que era un secreto demasiado bien guardado. Hoy ese secreto ya no existe. Y hay razones concretas, verificables, para que cualquiera que esté pensando en Japón ponga Ishikawa en el itinerario este año. Acá van las más importantes.
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Ishikawa quedó en el centro del debate turístico global en 2026

En diciembre de 2025, BBC Travel publicó su lista anual de los mejores destinos para visitar. De todo Japón —un país con decenas de ciudades que compiten por el turismo internacional— eligieron una sola prefectura: Ishikawa. No Tokio, no Kioto, no Osaka. Ishikawa.
El argumento de la BBC no fue solo el atractivo cultural o la gastronomía, aunque ambas cosas están ahí en abundancia. El argumento fue que viajar a Ishikawa en este momento tiene un impacto directo en comunidades reales que todavía se recuperan del terremoto del 1 de enero de 2024. Ese sismo de magnitud 7,6 dejó 281 muertos, según datos de Nippon.com, y unos 34.000 residentes tuvieron que abandonar sus casas. Las zonas más afectadas estaban en la península de Noto, en el norte de la prefectura.
La distinción importa: Kanazawa, la capital prefectural en el sur, sufrió daños mínimos y opera con normalidad desde entonces. La industria turística de la ciudad lo dijo claramente en enero de 2024: ‘vengan a Kanazawa para apoyar a Noto’. Dos años después, ese mensaje tomó escala global. Cada visita, cada noche de ryokan, cada taller de artesanía se convirtió en una forma de turismo con propósito.
El legado cultural de Kanazawa sobrevivió intacto

Hay pocas ciudades en Japón que hayan preservado tanto de la era Edo sin haber sido bombardeadas durante la Segunda Guerra Mundial. Kanazawa fue una de ellas. Y eso se nota cuando caminás por el barrio de Higashi Chaya, con sus casas de madera de dos pisos donde antiguamente vivían las geishas, o cuando entrás al Kenroku-en, uno de los tres jardines más celebrados del país.
Durante el período Edo, entre 1603 y 1867, la región era parte del dominio de Kaga, gobernado por la familia Maeda. Esa familia fue mecenas de las artes de una forma casi obsesiva: promovieron el pan de oro, la cerámica Kutani, el teatro Noh, la seda teñida con técnica Kaga Yuzen. Todo eso se puede experimentar en talleres abiertos al público hoy en 2026, muchos de ellos gestionados por artesanos en quinta o sexta generación.
El Museo de Arte Contemporáneo del Siglo XXI añade una capa completamente distinta. Es uno de los museos de arte contemporáneo más visitados de Japón y rompe cualquier idea de que Kanazawa vive solo de su pasado. La ciudad tiene esa capacidad rara de ser a la vez antigua y completamente actual.
La península de Noto ofrece una experiencia que casi no existe en otro lugar

Al norte de Kanazawa, la península de Noto es otra Japón. Una más lenta, más rural, construida sobre el ritmo del Mar del Japón y las temporadas agrícolas. El terremoto golpeó durísimo ahí, pero las comunidades decidieron que la respuesta iba a ser quedarse y reconstruir, no dispersarse.
Una de las historias más potentes de esa recuperación es la del sake. Noto tiene maestros cerveceros —los tōji— que históricamente migraban desde la península para trabajar en bodegas de todo el país. Muchas de esas bodegas locales quedaron destruidas o dañadas en 2024. Nació entonces el proyecto ‘Don’t Stop Noto Sake!’, una iniciativa comunitaria para sostener financieramente a las bodegas afectadas mientras se reconstruían. Varias ya volvieron a producir.
Visitar una bodega en Noto en 2026 no es turismo de sake. Es algo más cercano a un acto de apoyo concreto. Lo mismo aplica a los minshuku rurales —las posadas familiares— donde los visitantes pueden participar en la siembra de arroz en los campos en terrazas de Shiroyone Senmaida, uno de los paisajes agrícolas más fotografiados de Japón. Cada reserva cuenta.
Encuentra tu camino para La naturaleza de Ishikawa tiene una diversidad que pocos esperan

La geografía de Ishikawa es capaz de sorprender incluso a viajeros experimentados en Japón. En el sur, las montañas de Hakusan ofrecen senderismo entre julio y octubre, con rutas que llegan hasta los 2.702 metros de altura. En invierno, esas mismas montañas se convierten en estaciones de esquí. En la costa, los acantilados sobre el Mar del Japón alternan con playas poco frecuentadas que en temporada alta apenas tienen turistas.
La gastronomía de Ishikawa depende directamente de esa diversidad geográfica. El cangrejo de nieve —zuwaigani— de invierno es uno de los productos más valorados de toda la cocina japonesa. El arroz local, el marisco de temporada, las verduras de las montañas: la cocina de la región tiene una identidad propia muy marcada que los restaurantes de Kanazawa saben aprovechar.
Y está el onsen. Ishikawa tiene varias zonas de aguas termales, con Yamashiro, Yamanaka y Katayamazu como las principales. Son onsen de acceso relativamente fácil desde Kanazawa, con ryokan que combinan la experiencia termal con la gastronomía local de una forma que cuesta encontrar en otras prefecturas.
Cómo llegar a Ishikawa en 2026

El acceso desde Tokio mejoró significativamente cuando el Hokuriku Shinkansen extendió su recorrido en marzo de 2024. Hoy el tren bala une la estación de Tokio con Kanazawa en alrededor de dos horas y media. Es una conexión directa, cómoda y —para quien ya tiene un Japan Rail Pass— sin costo adicional en la mayoría de los servicios.
Desde Osaka y Kioto también hay acceso en tren limitado express. Para quienes organizan un viaje por la ruta Tokio-Kioto, Kanazawa encaja perfectamente como escala sin desvíos complicados.
Preguntas frecuentes sobre la prefectura de Ishikawa
¿Es seguro visitar Ishikawa en 2026 después del terremoto?
Sí. Kanazawa y el sur de la prefectura operan con total normalidad. La zona norte de la península de Noto sigue en proceso de recuperación, pero está abierta al turismo y de hecho lo necesita activamente. Antes de visitar áreas específicas del norte conviene consultar el estado actual de infraestructuras locales.
¿Cuál es la mejor época para visitar Ishikawa?
La primavera —entre marzo y mayo— es espectacular por los cerezos en flor, especialmente en el Kenroku-en. El verano habilita el senderismo en Hakusan. El otoño trae los colores de la montaña. El invierno es la temporada del cangrejo de nieve y del onsen. No hay una época mala: cada estación tiene su argumento propio.
¿Cómo llego a Kanazawa desde Tokio?
Lo más cómodo es el Hokuriku Shinkansen, con tiempo de viaje de unas dos horas y media. La estación de Kanazawa tiene conexiones de autobús local a los principales atractivos de la ciudad y de la prefectura.
¿Vale la pena visitar la península de Noto?
Completamente. Noto ofrece una experiencia de Japón rural que se está volviendo cada vez más difícil de encontrar. Las posadas familiares, la producción de sake artesanal, los campos en terrazas de Shiroyone Senmaida y la costa del Mar del Japón son experiencias que no tienen equivalente en el circuito turístico estándar. Además, ir a Noto en 2026 tiene un componente de apoyo real a comunidades en recuperación.
¿Cuántos días se necesitan para visitar Ishikawa?
Tres días son suficientes para ver lo esencial de Kanazawa. Para sumar Noto y las zonas de onsen conviene planificar entre cinco y siete días. Si se incluye senderismo en Hakusan, una semana completa es lo ideal.
¿Qué artesanías son características de Ishikawa?
Las más representativas son el pan de oro (kinpaku), la seda teñida con técnica Kaga Yuzen, la cerámica Kutani y la laca Wajima-nuri, producida en la península de Noto. Muchas de estas artesanías se pueden ver y practicar en talleres abiertos en Kanazawa y en Wajima.
Fotos: Ishikawa Travel


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