Resorts integrados en Japón: qué abrirá en Osaka en 2030 y qué reglas encontrará el viajero español

Osaka se prepara para una gran transformación en 2030.

Resorts integrados en Japón: qué abrirá en Osaka en 2030 y qué reglas encontrará el viajero español 2026
Publicidad

Quien lee que Osaka abrirá un gran complejo en 2030 se imagina neones y madrugadas, y la descripción oficial desmiente esa postal. La Osaka Convention and Tourism Bureau sitúa la apertura en el otoño de 2030 y enumera un palacio de congresos, una sala de exposiciones, hoteles, restaurantes, comercios, ocio y una zona de juego. Es, ante todo, un recinto ferial pensado para viajeros de negocios y para familias, y será el primer tōgōgata rizōto (統合型リゾート) del país.

De acuerdo con la ficha turística oficial de la isla en Osaka-Info, Yumeshima (夢洲) es terreno ganado al mar, unas 390 hectáreas en el distrito de Konohana levantadas desde 1970 con residuos de incineración y tierra de obra, junto al distrito donde se encuentra Universal Studios Japan. Fracasada la candidatura a los Juegos de 2008, se la trató un tiempo como «legado negativo», hasta que en 2018 fue elegida sede de la Expo de Osaka-Kansai 2025.

El modelo japonés obliga a estar allí en persona

Según la Japan Casino Regulatory Commission, el organismo estatal que otorga esos permisos, sólo cabe una instalación de ese tipo por zona de resort integrado autorizada, y la zona reservada a las mesas no supera el 3 % de la superficie construida total. El permiso dura tres años y es renovable. Con esa licencia, los artículos 185 y 186 del código penal japonés dejan de aplicarse a las modalidades y los métodos especificados dentro de las zonas que consigna la propia licencia.

El marco español está escrito para el caso contrario. La Orden EHA/3085/2011, de 8 de noviembre, define una variante que denomina «Ruleta en vivo»: mesa física, participación por medios electrónicos y, por su artículo 15, acceso visual obligatorio a la mesa, al personal del local y al entorno donde la partida se celebra. Bajo ese esquema se juega esa variante a distancia, sobre una mesa real y con el local a la vista, en las secciones de live casino de los operadores autorizados en España. El permiso japonés ata la partida a la sala.

Cada entrada y cada yen pasan por dos administraciones

Entrar en esa sala les cuesta a los clientes japoneses 6.000 yenes, y ese dinero no se queda en el recinto. Según la comisión japonesa que concede esas licencias, son 3.000 para el Estado y otros 3.000 para la administración local, y la entrada es válida durante veinticuatro horas. La misma comisión detalla el canon mensual del operador, un 15 % de los ingresos brutos de esa zona para el Tesoro nacional y otro 15 % para la prefectura y la ciudad. Ambas destinarán el equivalente a promoción turística, desarrollo regional, bienestar social y cultura.

El operador queda sujeto a una regulación amplia: están regulados el catálogo autorizado y sus métodos, los dispositivos, ciertos préstamos y la publicidad. El control alcanza a quien está detrás, porque los accionistas principales, el titular del suelo y los fabricantes de los dispositivos necesitan también autorización e investigaciones exhaustivas. Para el visitante, buena parte de lo que ocurre en esa sala está sometida a reglas y controles específicos.

¿Qué le espera en la puerta al viajero de paso?

Quedan fuera los menores de 20 años, los miembros de grupos de crimen organizado, quienes no hayan pagado la entrada y quienes hayan agotado su cupo, y el titular de la licencia debe impedirles el paso. A los nacionales japoneses la norma les limita el acceso a 3 visitas en 7 días consecutivos o 10 en 28, con identidad verificada mediante la tarjeta My Number (マイナンバーカード): ni ese cupo ni esos 6.000 yenes están escritos para el turista extranjero de paso, a quien alcanzan la edad y las demás prohibiciones de la puerta. Entre los documentos que la comisión examina figura el reglamento de prevención de la adicción, que incluye la autoexclusión a petición del interesado o de un familiar. En España los mínimos son otros, mayores de 18 años y un registro estatal de autoexclusión que el interesado solicita y que le cierra la oferta en línea con licencia.

¿Qué cambia en un viaje a Osaka de aquí a 2030?

De momento, poco. Yumeshima seguirá siendo durante años una obra sobre suelo ganado al mar, aunque llegar ya es sencillo: la línea Chuo del metro de Osaka alcanza la isla desde enero de 2025 y sigue prevista una prolongación de la JR Sakurajima. La apertura prevista para 2030 no obliga por sí sola a rehacer un itinerario por Kansai. Quien viaje antes hará bien en recordar que esa excepción penal sólo cubre, según la comisión, lo que ocurre dentro de la sala autorizada. Y si hay que elegir mes para volar a Osaka, el color de los arces en otoño sigue siendo mejor motivo que una inauguración lejana.


Avatar de Aoi Hanamiki
Escrito por

Publicado

en

Palabras clave: