Japón lanzó su visa de nómada digital en abril de 2024 y, dos años después, el programa se ha consolidado como una de las opciones más selectivas del mundo para profesionales que trabajan en remoto. A diferencia de la noticia original que anunciaba el plan antes de su entrada en vigor, hoy es posible analizar cómo funciona en la práctica, qué cifras ha dejado y qué cambios trae 2026 para quienes quieran instalarse temporalmente en el país.
El visado, clasificado oficialmente como «Actividades Específicas» (特定活動告示第53号), permite residir y trabajar de forma remota en Japón durante un máximo de seis meses, siempre que la actividad laboral se realice para empresas o clientes radicados fuera del país. No se trata de un permiso de trabajo convencional: los titulares no pueden ser contratados por empresas japonesas ni ofrecer servicios al mercado doméstico.
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Requisitos para obtener la visa de nómada digital en Japón en 2026
El primer filtro es la nacionalidad. Solo pueden solicitarla ciudadanos de los 49 países y territorios que mantienen tratados fiscales y acuerdos de exención de visado con Japón. La lista incluye a Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia, la mayoría de países de la Unión Europea y varias naciones de América Latina y Asia. Entre los países hispanohablantes elegibles se encuentran España, México, Chile, Uruguay y Brasil (lusófono pero relevante para la comunidad hispanohablante en el país).
El segundo requisito, y el que más debate genera, es económico: el solicitante debe acreditar ingresos anuales brutos iguales o superiores a 10 millones de yenes (aproximadamente 62.000 euros o 68.000 dólares estadounidenses al cambio actual). Esta cifra se evalúa en su equivalente en yenes a partir de la documentación fiscal más reciente del solicitante.
Además, es obligatorio contar con un seguro médico privado que cubra al menos 10 millones de yenes en gastos por lesión, enfermedad o fallecimiento, válido durante toda la estancia en Japón. Los titulares de esta visa no tienen acceso al sistema de seguro de salud nacional japonés, por lo que la cobertura privada es indispensable.
Qué permite y qué no permite esta visa
Los beneficiarios de la visa de nómada digital pueden trabajar de forma remota desde cualquier punto de Japón, ya sea en un apartamento temporal, un espacio de coworking o una cafetería con buena conexión. Sin embargo, el visado tiene limitaciones importantes que conviene conocer antes de solicitarlo.
Los titulares no reciben tarjeta de residencia (在留カード), lo que significa que no pueden abrir una cuenta bancaria en Japón, acceder al sistema de salud público ni firmar contratos de alquiler a largo plazo. Para el alojamiento, la vía más habitual son los apartamentos mensuales tipo «monthly mansion», Airbnb o alojamientos temporales pensados para estancias medias.
El visado no es renovable. Una vez transcurridos los seis meses, el nómada debe abandonar el país y esperar otros seis meses fuera de Japón antes de poder volver a solicitar la visa. No existe una vía de transición hacia la residencia permanente ni hacia otro tipo de visado de trabajo.
Los cónyuges e hijos del solicitante pueden acompañarlo bajo la categoría de «Actividades Específicas» número 54, siempre que cada miembro de la familia cumpla de forma independiente con el requisito de seguro médico privado. A diferencia de otros programas similares en Europa, no se exige demostrar ingresos adicionales por cada familiar.
Cuántas visas ha emitido Japón y por qué el programa es tan selectivo
Las cifras del programa revelan su naturaleza exclusiva. Durante el primer año de funcionamiento (abril de 2024 a marzo de 2025), Japón emitió 257 visas de nómada digital. En 2025, la cifra subió a 646, incluyendo los visados concedidos a cónyuges acompañantes. En un país que recibe decenas de millones de turistas cada año, el volumen del programa de nómadas digitales es extraordinariamente reducido.
Las autoridades de turismo de Japón ven a los trabajadores remotos como un tipo de visitante especialmente atractivo: permanecen más tiempo, alquilan apartamentos, compran en supermercados, utilizan espacios de coworking y viajan los fines de semana. El umbral de ingresos de 10 millones de yenes no es casual: filtra a profesionales con alto poder adquisitivo, principalmente del sector tecnológico, financiero y de consultoría.
A pesar del exigente requisito económico, la depreciación del yen ha hecho que Japón sea considerablemente más asequible para quienes ganan en dólares o euros. Comparado con 2019, los ingresos en moneda fuerte rinden entre un 30% y un 40% más en poder de compra dentro del país.
Novedades de 2026: suba de tarifas y nuevas iniciativas
El cambio más relevante de 2026 afecta a las tarifas de visado. A partir del 1 de julio de 2026, la tasa para un visado de entrada única pasó de 3.000 yenes a 15.000 yenes (unos 90 euros), mientras que la de entrada múltiple subió de 6.000 a 30.000 yenes (unos 175 euros). Se trata de la primera revisión de tarifas de visado en Japón desde 1978, lo que representa un aumento de aproximadamente cinco veces respecto al precio anterior. No obstante, el coste sigue siendo modesto comparado con otros programas de visas para nómadas digitales en el mundo; la verdadera barrera de entrada continúa siendo el requisito de ingresos.
Paralelamente, la Agencia de Turismo de Japón lanzó un programa de subsidios para gobiernos locales, organizaciones turísticas y empresas privadas que desarrollen infraestructura orientada a nómadas digitales, incluyendo la creación de espacios de coworking abiertos 24 horas, alojamientos con internet de alta velocidad y cafeterías adaptadas al trabajo remoto. Ciudades como Fukuoka, Osaka y destinos emergentes como Hakuba (Nagano) y las islas Goto compiten activamente por posicionarse como hubs para trabajadores remotos internacionales.
Las mejores ciudades de Japón para nómadas digitales

Tokio concentra la mayor cantidad de espacios de coworking del país, con opciones que van desde operadores globales hasta espacios boutique en barrios como Shibuya, Shinjuku y Roppongi. Es la opción ideal para quienes buscan escala, eventos de networking y la máxima intensidad urbana, aunque también es la ciudad más cara. El coste de vida mensual para un nómada se mueve entre los 180.000 y los 310.000 yenes (1.100 a 1.900 euros).

Osaka ofrece una experiencia urbana comparable a la de Tokio pero con un coste entre un 20% y un 30% inferior. La gastronomía es uno de sus mayores atractivos, y su posición estratégica permite moverse fácilmente a Kioto, Nara e Hiroshima. Un nómada puede vivir con comodidad por entre 130.000 y 240.000 yenes mensuales (800 a 1.480 euros).
Fukuoka se ha convertido en la ciudad japonesa que más apuesta por los nómadas digitales. El evento Colive Fukuoka, que en 2025 reunió a casi 500 participantes de 57 nacionalidades, regresa en octubre de 2026 con su programa principal de 10 días y un período extendido de coliving. El aeropuerto se encuentra a apenas 10 minutos del centro, el ecosistema de startups es activo (con el espacio Fukuoka Growth Next como referencia) y el coste de vida es el más bajo entre las grandes ciudades japonesas, con un presupuesto mensual de entre 100.000 y 200.000 yenes (620 a 1.240 euros). The Digital Nomad
Para mantenerse conectado durante la estancia, una eSIM con datos para Japón facilita la navegación con Google Maps, el uso de aplicaciones de transporte y la consulta de horarios en tiempo real desde el primer día.
Cómo solicitar la visa de nómada digital de Japón paso a paso
El proceso de solicitud se realiza en la embajada o consulado japonés del país de origen del solicitante. No es necesario obtener previamente un Certificado de Elegibilidad (COE), aunque hacerlo puede acelerar el trámite. La documentación exigida incluye el formulario de solicitud con fotografía, un pasaporte con al menos seis meses de vigencia y dos páginas en blanco, un plan de actividades y duración de la estancia, documentos que acrediten los ingresos (certificados fiscales, contratos de trabajo o acuerdos con clientes) y la póliza de seguro médico privado.
El tiempo de procesamiento varía, pero según las estadísticas oficiales de marzo de 2026, oscila entre 2 semanas y 1 mes para la mayoría de los solicitantes. Quienes viajan con familia deben presentar, además, documentación que acredite el parentesco y pólizas de seguro individuales para cada acompañante.
Antes de viajar, es recomendable contratar un seguro de viaje para Japón que cumpla con los requisitos de cobertura mínima y que incluya asistencia médica, repatriación y cobertura por lesiones.
Preguntas frecuentes
¿Puedo trabajar para una empresa japonesa con esta visa?
No. Toda la actividad laboral remunerada debe realizarse para empleadores o clientes radicados fuera de Japón. No se permite prestar servicios a empresas japonesas ni firmar contratos de empleo dentro del país.
¿Tengo que pagar impuestos en Japón como nómada digital?
Si la estancia es inferior a 183 días dentro de un año fiscal, el titular se considera «no residente» a efectos fiscales y solo tributa por ingresos generados en Japón. Como el visado exige que los ingresos provengan del exterior, la mayoría de los nómadas digitales no tienen obligación tributaria en el país.
¿Puedo renovar la visa después de los 6 meses?
No. La visa no es renovable ni prorrogable. Al finalizar los seis meses, es obligatorio abandonar Japón y esperar otros seis meses antes de poder solicitar una nueva visa de nómada digital.
¿Argentina está en la lista de países elegibles?
No. Argentina no figura entre los 49 países y territorios elegibles porque no cumple actualmente ambos requisitos (tratado fiscal y acuerdo de exención de visado con Japón). Los países hispanohablantes incluidos son España, México, Chile y Uruguay.
¿Puedo abrir una cuenta bancaria en Japón con esta visa?
No. Al no recibir tarjeta de residencia, los titulares de esta visa no pueden abrir cuentas bancarias japonesas. Para pagos en efectivo, los cajeros de tiendas de conveniencia como 7-Eleven aceptan tarjetas extranjeras, y las tarjetas IC (Suica, PASMO) son de uso universal para transporte y compras menores.


