Una interrupción masiva en el servicio del metro dejó a decenas de miles de personas atrapadas en la Expo 2025 en Osaka, uno de los eventos internacionales más esperados del año. La suspensión de la línea Chuo del metro de Osaka, principal conexión con la isla de Yumeshima, obligó a unas 30.000 personas a pasar la noche en el recinto ferial.
El fallo comenzó a las 21:30 del miércoles 13 de agosto, justo al cierre de la jornada de la Expo. La línea Chuo, inaugurada en enero como acceso directo al recinto, sufrió un cortocircuito en la riel de transmisión eléctrica entre Cosmosquare y Osaka Port. Esto paralizó los trenes durante casi ocho horas, hasta que el servicio se restableció a las 05:25 del jueves.
Los organizadores de la Expo 2025 en Osaka confirmaron que la situación afectó la salida del público, con miles de visitantes sin posibilidad de regresar a la ciudad en transporte público.
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Miles de visitantes atrapados en Yumeshima
Las consecuencias fueron inmediatas. Según la Asociación para la Exposición Internacional, alrededor de 30.000 personas quedaron varadas dentro y alrededor de la Expo. Muchos visitantes tuvieron que improvisar refugios en bancos, pasillos o pabellones.
- Una mujer mayor describió la experiencia como “sofocante”, debido al calor y la falta de ventilación.
- Un joven turista alemán criticó la ausencia de información en otros idiomas.
- Familias con niños pequeños lamentaron la falta de transporte alternativo.
La falta de planes de emergencia quedó en evidencia, sobre todo considerando la magnitud de la Expo 2025 en Osaka, que cada día recibe decenas de miles de visitantes nacionales y extranjeros.
Respuesta oficial y disculpas públicas
El jueves por la mañana, representantes de Osaka Metro ofrecieron disculpas: “Lamentamos profundamente los inconvenientes ocasionados a los visitantes de la Expo 2025 en Osaka”.
La Asociación de la Exposición también pidió perdón, asegurando que se tomarán medidas para evitar que incidentes similares vuelvan a ocurrir. Durante la noche, algunos pabellones como el de Alemania y el de Países Bajos abrieron sus puertas para que los visitantes pudieran descansar, y restaurantes locales ofrecieron acceso a espacios climatizados.
Problemas de salud y asistencia médica
El Departamento de Bomberos de Osaka informó que al menos 36 personas fueron trasladadas al hospital con síntomas de golpes de calor y mareos, aunque los casos fueron leves. El Pabellón de Salud de Osaka habilitó espacios de emergencia para quienes necesitaron atención médica inmediata.
Debido al incidente, la Expo 2025 en Osaka abrió sus puertas el jueves con un retraso de 30 minutos, iniciando a las 09:30 en lugar de a las 09:00. Aunque las autoridades aseguraron que todos los visitantes abandonaron el recinto antes de las 07:00, miles pasaron la noche en el lugar.
Este episodio dejó en evidencia la necesidad de reforzar la infraestructura de transporte y los protocolos de crisis, especialmente considerando que la Expo 2025 en Osaka se extiende hasta octubre y espera recibir a más de 28 millones de visitantes durante seis meses.
No es la primera vez que ocurre un problema similar en la línea Chuo. El pasado 22 de abril, poco después de inaugurada la extensión del metro, unas 4.000 personas quedaron atrapadas en Yumeshima por un fallo menor. Ese antecedente ya había despertado dudas sobre la capacidad de respuesta del sistema de transporte.
Críticas a la gestión de la Expo 2025 en Osaka
Medios locales y visitantes criticaron la falta de comunicación multilingüe, la ausencia de indicaciones claras y la poca previsión para gestionar emergencias de gran escala. Expertos en gestión de eventos internacionales advierten que incidentes como este pueden afectar la imagen global de la Expo 2025 en Osaka, que busca posicionarse como un escaparate tecnológico y cultural de Japón.
La interrupción del metro no solo dejó en evidencia vulnerabilidades técnicas, sino que también puso a prueba la organización de uno de los mayores eventos mundiales del año. Para Japón, la Expo 2025 en Osaka es una oportunidad de mostrar innovación y hospitalidad, pero el episodio demuestra que aún hay aspectos logísticos que requieren atención urgente.
La gran pregunta es si los organizadores lograrán recuperar la confianza de los visitantes y garantizar que un episodio similar no vuelva a repetirse durante los próximos meses de la Expo 2025 en Osaka.

