La Semana Santa 2026 se celebra del 29 de marzo al 5 de abril, y este año hay una razón de más para plantearse Japón como destino: las fechas coinciden casi perfectamente con la floración plena de los cerezos en las principales ciudades del país. Tokio alcanza su pico de sakura alrededor del 28 de marzo, mientras que Osaka y Kioto lo hacen entre el 1 y el 2 de abril. Es una de las coincidencias más afortunadas de los últimos años para los viajeros de habla hispana.
Japón es un país en el que predominan el budismo y el sintoísmo, por lo que la Semana Santa no forma parte del calendario local. Sin embargo, esto tiene una ventaja inesperada: no hay eventos religiosos que añadan congestión extra a los ya concurridos parques y templos. Lo que sí encontrará quien viaje en estas fechas es la primavera japonesa en pleno apogeo, con festivales, gastronomía de temporada y los paisajes teñidos de rosa que hacen famoso al país en esta época del año.
Índice de contenidos
Fechas clave de Semana Santa 2026 en Japón
Para organizar el viaje con claridad, estas son las fechas que hay que tener en cuenta:
| Fecha | Evento |
|---|---|
| 29 de marzo | Domingo de Ramos — inicio de Semana Santa |
| ~28 de marzo | Floración plena del sakura en Tokio |
| ~1 de abril | Floración plena del sakura en Osaka |
| ~2 de abril | Floración plena del sakura en Kioto |
| 3 de abril | Viernes Santo |
| 5 de abril | Domingo de Resurrección — fin de Semana Santa |
La ventana entre el 29 de marzo y el 5 de abril es, en términos de sakura, probablemente la mejor semana del año para visitar el centro de Japón.
La temporada de sakura durante Semana Santa

El florecimiento de los cerezos, conocido como sakura, es el gran protagonista de cualquier viaje a Japón en estas fechas. En 2026, según el pronóstico oficial de la Japan Meteorological Corporation, las temperaturas más altas de lo habitual en marzo y abril adelantarán ligeramente la floración respecto a años anteriores.
En Tokio, los primeros brotes se esperan alrededor del 20 de marzo y la plena floración hacia el 28, justo un día antes del inicio de la Semana Santa. Los parques Ueno, Shinjuku Gyoen, Yoyogi y el río Meguro son los puntos de concentración más populares para el hanami. Conviene llegar temprano por la mañana o al atardecer para evitar la mayor congestión del mediodía.
En Osaka, la floración plena llegará alrededor del 1 de abril, con el Castillo de Osaka y el parque Kema Sakuranomiya como escenarios de referencia. En Kioto, el pico se prevé para el 2 de abril: el Parque Maruyama, el paseo del Filósofo y los jardines del Castillo Nijō son las opciones más fotogénicas.
Quienes dispongan de toda la semana pueden diseñar un itinerario que siga el frente de floración: empezar en Tokio el 29-30 de marzo y desplazarse hacia el oeste para llegar a Kioto entre el 1 y el 3 de abril, cuando las flores estarán en su punto máximo.
Festivales y eventos de primavera

Más allá del hanami, la primavera japonesa viene cargada de festivales que vale la pena integrar en la ruta.
El Takayama Matsuri de primavera (14 y 15 de abril en la ciudad de Takayama) es considerado uno de los festivales más hermosos de Japón, con carrozas elaboradas a mano desfilando por las calles de una de las ciudades mejor conservadas del país. Aunque cae ligeramente después de Semana Santa, puede sumarse al viaje si se dispone de unos días extra.
El Inuyama Matsuri, en la prefectura de Aichi, también se desarrolla en este período y destaca por sus carros decorados con muñecos mecánicos que realizan actuaciones durante el desfile. Es una excusa perfecta para visitar el Castillo de Inuyama, uno de los pocos castillos originales que quedan en pie en todo Japón.
En Kioto, las actividades de primavera en templos como Kiyomizudera y en el barrio de Gion se intensifican durante esta época, con iluminaciones nocturnas de los cerezos que convierten la ciudad en un escenario completamente diferente al del día.
Lugares imprescindibles para visitar

Kioto es la referencia cultural obligada. El Templo Kinkaku-ji, el Santuario Fushimi Inari con sus miles de torii rojos y el Bosque de Bambú de Arashiyama son visitas que difícilmente decepcionan, y en primavera se ven especialmente favorecidos por la luz y la vegetación.
Nara, a menos de una hora de Kioto en tren, ofrece uno de los contrastes más memorables de Japón: el Parque de Nara combina cerezos en flor, ciervos en libertad y el monumental Templo Todai-ji en un mismo espacio. Es una parada ideal para media jornada.
Hiroshima merece un lugar en cualquier itinerario que vaya más allá de Tokio-Osaka-Kioto. El Parque Conmemorativo de la Paz y la cercana isla de Miyajima —con su torii flotante— componen una jornada de contrastes entre reflexión histórica y belleza natural.
Tokio, por su parte, puede ocupar los primeros días del viaje aprovechando el pico de sakura. Más allá de los parques, barrios como Yanaka, Shimokitazawa o Koenji ofrecen una versión de la ciudad alejada del turismo masivo.
Gastronomía japonesa de primavera

La primavera trae consigo una oferta gastronómica de temporada que va mucho más allá del sushi y el ramen de siempre. Los festivales de hanami llenan los parques de puestos callejeros con yakitori (brochetas de pollo a la parrilla), takoyaki (bolitas de masa con pulpo, especialidad de Osaka) y onigiri de arroz, ideales para el picnic bajo los cerezos.
En cuanto a los dulces de temporada, el sakura mochi es el protagonista indiscutido: un pastel de arroz envuelto en hoja de cerezo con un relleno de pasta de judía roja que tiene un sabor delicado y levemente floral. Se encuentra en prácticamente cualquier pastelería tradicional durante marzo y abril.
El ramen sigue siendo una opción imprescindible en cualquier época, pero en primavera muchos locales incorporan versiones de temporada con ingredientes como el bambú tierno (takenoko) o las almejas. Cada región tiene su versión: el tonkotsu de Fukuoka, el shoyu de Tokio o el miso de Sapporo son mundos completamente distintos dentro del mismo plato.
Para quienes tengan interés en la gastronomía local más auténtica, los mercados cubiertos como el Nishiki en Kioto o el área de Tsukiji en Tokio concentran una variedad extraordinaria de productos frescos y puestos de degustación.
Experiencias únicas que no te podés perder

Ceremonia del té (chanoyu). Una de las experiencias más representativas de la cultura japonesa. Participar en una sesión guiada en Kioto o Kanazawa permite entender la filosofía de la hospitalidad japonesa de una manera que ningún museo puede transmitir.
Ikebana o arreglo floral. Algunos talleres en Tokio y Kioto ofrecen clases introductorias en inglés y español. La primavera, con la abundancia de flores de temporada disponibles, es el momento ideal para intentarlo.
Noche de sakura iluminado. Muchos parques y templos organizan iluminaciones nocturnas (yozakura) durante el período de floración. El Parque Maruyama en Kioto y el río Meguro en Tokio son dos de los más fotogénicos. La experiencia de ver los pétalos blancos y rosados iluminados contra el cielo nocturno es completamente diferente al hanami diurno.
Alojamiento en un ryokan. Dormir en una posada tradicional japonesa, con futon en el suelo, cena kaiseki y onsen (baño termal) es una experiencia que transforma por completo la percepción del viaje. Para Semana Santa conviene reservar con varios meses de antelación, especialmente en Kioto y el área de Hakone.
Consejos prácticos para el viajero
Reservar cuanto antes. La Semana Santa de 2026 coincide con el pico de sakura en prácticamente todo el centro de Japón. Hoteles y ryokans en Tokio, Kioto y Osaka se agotan con meses de anticipación. No es exagerado empezar a reservar en enero o febrero.
Japan Rail Pass. Para quienes planean moverse entre varias ciudades, el Japan Rail Pass sigue siendo la opción más conveniente. Permite usar los trenes bala (shinkansen) sin coste adicional por trayecto. Conviene calcularlo según el itinerario previsto, ya que para estancias cortas en una sola ciudad puede no ser rentable.
Presupuesto. El yen lleva tiempo en niveles favorables para quienes viajan desde Europa o Latinoamérica, lo que hace que Japón resulte más accesible de lo que muchos esperan. Puedes consultar nuestra guía de presupuestos actualizada y el conversor de monedas en tiempo real para planificar los gastos.
Clima en abril. Las temperaturas en Tokio y Osaka durante la primera semana de abril oscilan entre los 10°C de mínima y los 18-20°C de máxima. Se recomienda ropa en capas: las mañanas y noches pueden ser frescas, pero al mediodía el sol aprieta. Un paraguas compacto siempre es útil por las posibles lluvias primaverales.
Etiqueta básica. En los templos y santuarios conviene hablar en voz baja, no comer mientras se camina y seguir las indicaciones sobre fotografía. En los restaurantes más tradicionales es habitual quitarse los zapatos. Pequeños gestos de respeto que marcan una gran diferencia en la experiencia del viaje.


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