No es fácil de llegar y está bastante lejos de los circuitos turísticos tradicionales de Japón. Aquí no llega el turista del «triángulo dorado de Japón«, pensará más de uno. Pero sirve para aquellos que quieren conocer más en profundidad uno de los fenómenos más particulares de Japón: los inodoros.
En el extremo norte de la isla de Kyushu se encuentra uno de los museos más singulares del mundo: el Museo TOTO. Ubicado en la ciudad de Kitakyushu y abierto al público desde agosto de 2015 como parte de los proyectos conmemorativos del centenario de la compañía. Este espacio expositivo ofrece un recorrido extraordinario por la evolución de la tecnología sanitaria y el papel fundamental que Japón ha desempeñado en transformar uno de los espacios más íntimos del hogar.
Lo que a primera vista podría parecer una temática poco convencional para un museo se convierte en una experiencia educativa y sorprendentemente entretenida. Los visitantes descubren cómo una empresa fundada hace más de un siglo revolucionó las costumbres de higiene personal de millones de personas alrededor del planeta.
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Los orígenes de TOTO, la empresa que revolucionó la higiene de los japoneses
La historia de TOTO comienza en 1917 cuando Kazuchika Okura fundó la compañía bajo el nombre de Toyo Toki (Cerámica Oriental) en Kitakyushu. Sin embargo los cimientos de esta visión se remontan aún más atrás. Ya en 1914 la empresa había conseguido desarrollar el primer inodoro de descarga de cerámica fabricado íntegramente en Japón. Este logro resulta particularmente notable si consideramos que en aquella época la mayoría del país carecía de un sistema de alcantarillado desarrollado y los japoneses utilizaban principalmente retretes de estilo tradicional conocidos como inodoros de cuclillas.
Okura se había inspirado durante sus viajes al extranjero en los avances sanitarios que observó en Europa y Estados Unidos. Su sueño era llevar un estilo de vida más higiénico y culturalmente avanzado al pueblo japonés. Esta determinación de mejorar la calidad de vida a través de productos sanitarios de alta calidad se convirtió en el pilar fundamental de la filosofía empresarial de TOTO. El fundador creía firmemente que contribuir al desarrollo social era posible mediante la promoción de la cerámica sanitaria.
La decisión de establecer su propia producción en masa resultó particularmente arriesgada para la época. Crear un horno especializado para fabricar estos innovadores productos sanitarios representaba una apuesta considerable en un mercado donde la demanda era prácticamente inexistente. No obstante esta visión pionera sentó las bases de lo que hoy es el mayor fabricante de inodoros del mundo con instalaciones de producción en nueve países.
Museo TOTO, un edificio de primera clase mundial en Kitakyushu
El Museo TOTO ocupa un impresionante edificio de dos plantas diseñado por la firma arquitectónica Azusa Sekkei. La estructura destaca inmediatamente por su distintiva ausencia de ángulos rectos y sus curvas suavemente redondeadas que evocan la pureza de la porcelana sanitaria. El exterior de un blanco reluciente recuerda inevitablemente la limpieza de un baño moderno y transmite desde el primer momento los valores de la marca.
El diseño conceptual del complejo se compone de dos volúmenes que representan una ‘gota de agua’ y una ‘tierra verde y exuberante’. Esta dualidad simboliza el compromiso de TOTO con los productos relacionados con el agua y su responsabilidad hacia el medio ambiente global. El mensaje arquitectónico es claro: el agua nutre la tierra y TOTO contribuye a un mundo más sostenible.
Más allá de su valor estético el edificio incorpora cien medidas medioambientales que abordan siete áreas fundamentales: ahorro de agua mediante equipos sanitarios con tecnología avanzada de TOTO, control térmico a través de chimeneas solares y cristales de alto aislamiento. Además el museo cuenta con ahorro energético con paneles solares e iluminación LED. El propio museo se convierte así en una demostración práctica de los valores que la empresa promueve.
Las exhibiciones principales del Museo TOTO de Japón

El recorrido por el museo está organizado de manera cronológica y temática a lo largo de varias salas de exhibición permanente y un espacio para exposiciones especiales. La primera sala introduce a los visitantes en las raíces y la historia de la fundación de TOTO. Aquí se pueden contemplar los productos que han sido certificados como patrimonio japonés así como la vajilla que sostuvo el negocio de la compañía durante medio siglo hasta 1970.
Resulta sorprendente para muchos visitantes descubrir que TOTO fabricó vajilla de porcelana de alta calidad como negocio secundario durante décadas. Esta diversificación demuestra el dominio de la empresa en el trabajo con cerámica y porcelana. Las piezas exhibidas son verdaderamente exquisitas y revelan una tradición artesanal que trasciende el ámbito sanitario.
La segunda sala expone la cultura e historia de los equipos de fontanería que TOTO ha creado a lo largo de los años. Se ilustran los ideales y logros de los pioneros de la empresa mostrando cómo los productos han evolucionado a través de las décadas. Entre las piezas más fascinantes se encuentran los productos representativos que cambiaron la historia como los grifos y por supuesto los Washlet (los famosos «inodoros inteligentes»).
Una de las secciones más cautivadoras presenta la progresión cronológica de los inodoros japoneses desde los tradicionales modelos de cuclillas hasta los más avanzados dispositivos de alta tecnología actuales. Esta evolución ilustra vívidamente la transformación de la cultura del baño en Japón y el papel determinante que TOTO ha jugado en impulsar este cambio.
El Washlet, el bidet integrado que sorprende a los turistas del Museo TOTO
El protagonista indiscutible del museo es sin duda el Washlet. Este asiento de inodoro con bidet integrado fue introducido en junio de 1980 y desde entonces ha transformado radicalmente los hábitos de higiene personal de millones de personas. El dispositivo ofrece un chorro de agua para la limpieza genital y anal y se ha convertido en un elemento omnipresente en los baños de todo Japón.
La historia del desarrollo del Washlet es particularmente interesante. Durante la década de 1960 TOTO descubrió un dispositivo similar al bidet utilizado en el sector médico estadounidense. La empresa comenzó a rediseñar este dispositivo en Japón empleando a más de 300 miembros del personal para probar y perfeccionar aspectos como el flujo del agua. El ángulo del chorro y la temperatura. En 1980 TOTO lanzó el Washlet G que se vendía por 149.000 yenes (aproximadamente 660 dólares de la época).
Inicialmente los consumidores japoneses se mostraron escépticos ante el concepto de ‘lavar en lugar de frotar’. Sin embargo una campaña publicitaria televisiva de 1982 cambió completamente la percepción pública. A partir de 2022 TOTO había vendido más de 60 millones de unidades y el 80% de los hogares japoneses cuentan con un Washlet o un asiento de bidet similar.
Los modelos modernos incorporan características verdaderamente sofisticadas: asientos calefactados, chorros de agua con temperatura y presión ajustables. Algunos modelos más recientes incorporan la reproducción de sonidos para enmascarar los ruidos del baño. El museo permite a los visitantes experimentar estas funciones de primera mano en sus baños públicos equipados con los modelos más recientes.
Cómo llegar al Museo TOTO desde la estación de trenes de Kitakyushu

El museo se encuentra en la sede corporativa de TOTO en el distrito de Kokurakita de Kitakyushu. La dirección exacta es 2-1-1 Nakashima. Kokurakita-ku. Kitakyushu. Fukuoka 802-8601. Existen varias opciones de transporte para llegar al recinto.
Desde la estación JR Kokura la forma más cómoda es tomar un autobús desde el centro de autobuses de la estación. Las líneas 21. 22 o 43 parten desde la parada 3 mientras que la línea 25 sale desde la parada 4. El trayecto dura aproximadamente 15 minutos hasta la parada Kifunemachi que se encuentra directamente frente al museo.
Una alternativa panorámica es utilizar el monorraíl de Kitakyushu. Desde la estación de Kokura se debe bajar en la estación Kawaraguchi Mihagino y tomar la salida sur. Desde allí el museo queda a unos 10 minutos a pie caminando por la Ruta Nacional 3 en dirección a Yahata.
Para quienes prefieran el taxi el trayecto desde la salida Kokurajyo de la estación JR Kokura toma aproximadamente 10 minutos. Los visitantes que lleguen en vehículo propio encontrarán aparcamiento gratuito disponible.
Información útil para la visita al Museo TOTO

El Museo TOTO abre sus puertas de martes a domingo entre las 10:00 y las 17:00 horas siendo la última entrada a las 16:30. El museo permanece cerrado los lunes así como durante las vacaciones de verano y el período de fin de año y Año Nuevo. La entrada es completamente gratuita lo que lo convierte en una opción muy atractiva para todo tipo de visitantes.
Los grupos de 20 personas o más así como aquellos que lleguen en autobuses fletados deben realizar una reserva previa. Para los visitantes internacionales el museo ofrece bolígrafos audioguía gratuitos disponibles en inglés, coreano y chino lo que garantiza una experiencia completa para los hablantes no japoneses. Además se pueden utilizar smartphones para acceder a información multilingüe mediante códigos QR distribuidos por las exposiciones.
El recinto cuenta con taquillas gratuitas en la segunda planta. Sala de lactancia en la planta baja. Baños accesibles y préstamo de sillas de ruedas y cochecitos de bebé sin necesidad de reserva. También hay conexión Wi-Fi gratuita en todo el museo. La tienda del museo ofrece una amplia selección de productos originales y artículos fabricados en colaboración con empresas locales.
Qué más ver en Kitakyushu
Una visita al Museo TOTO puede combinarse perfectamente con la exploración de otros atractivos de Kitakyushu. La ciudad ofrece una rica variedad de experiencias turísticas que complementan este peculiar museo.

El Castillo de Kokura se encuentra a unos 20 minutos a pie desde la estación JR Kokura. Construido originalmente en 1602 por el señor feudal Hosokawa Tadaoki y reconstruido en hormigón armado en 1959 tras ser destruido por un incendio. El castillo presenta una característica arquitectónica única conocida como estilo karazukuri donde el quinto piso es más grande que el cuarto. La entrada cuesta 350 yenes para adultos. 200 yenes para estudiantes de secundaria y preparatoria y 100 yenes para niños de primaria. Cada otoño el castillo acoge el festival Take Akari con 30.000 linternas de bambú iluminando los jardines.
El Mercado Tanga conocido como ‘la cocina de Kitakyushu’ es otra parada imprescindible. Con más de 100 años de historia este mercado cubierto comenzó en la era Taisho como zona de descarga de pescado. Hoy cuenta con aproximadamente 120 tiendas que venden mariscos frescos, productos locales, carnes, platos preparados y el tradicional nukadaki (pescado cocido en salvado de arroz). El mercado está a solo 2 minutos desde la estación de Kokura en monorraíl o a 10 minutos caminando.

Mojiko Retro representa otro de los grandes atractivos de la ciudad. Este pintoresco distrito portuario conserva edificios históricos de las eras Meiji y Taisho y celebra en marzo de 2025 su 30 aniversario como zona turística. La estación de Mojiko es el único edificio de estación en Japón designado como Propiedad Cultural Nacional Importante junto con la estación de Tokio. El observatorio en el piso 31 del edificio Retro Hi-Mart ofrece vistas panorámicas espectaculares del estrecho de Kanmon a 103 metros de altura.
El Jardín de Glicinas Kawachi ha sido seleccionado por CNN como uno de los 31 lugares más hermosos de Japón. Desde finales de abril hasta principios de mayo los visitantes pueden caminar bajo túneles de glicinas de 110 metros de longitud contemplando 22 variedades diferentes de esta flor. Durante la temporada de glicinas también se pueden admirar las hojas verdes de 700 arces que en otoño ofrecen un espectáculo cromático igualmente impresionante.
Un viaje que merece la pena realizar si quieres salir de la zona más turística de Japón
El Museo TOTO trasciende la simple exposición de objetos para convertirse en una experiencia que combina historia, tecnología, sostenibilidad y cultura japonesa. A través de sus exhibiciones los visitantes comprenden cómo un producto tan mundano como el inodoro puede reflejar los valores de una sociedad: la obsesión japonesa por la limpieza. El respeto por el medio ambiente y la búsqueda constante de la mejora tecnológica.
Entre las piezas más curiosas del museo destaca el Toilet Bike Neo. Una motocicleta de tres ruedas alimentada por metano con un inodoro TOTO como asiento que recorrió todo Japón para promover las iniciativas medioambientales de la empresa. Este vehículo encarna perfectamente el enfoque innovador y a veces excéntrico de TOTO hacia la sostenibilidad.
Para los viajeros que buscan experiencias fuera de lo común en Japón el Museo TOTO representa una oportunidad única de adentrarse en un aspecto fascinante de la cultura japonesa que los turistas experimentan a diario sin comprender plenamente: la sofisticación de sus baños. La visita no solo educa sino que inspira a considerar cómo la tecnología puede mejorar hasta los aspectos más privados de nuestra vida cotidiana. Todo ello de forma gratuita y en un entorno arquitectónico excepcional que por sí solo merece el desplazamiento hasta Kitakyushu.







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