
日本の城 · Guía 2026
Los castillos de Japón no se parecen a nada que hayas visto en Europa. Donde un castillo medieval europeo es un bloque macizo de piedra, un castillo japonés es un ejercicio de ingeniería en madera, yeso y roca pensado para confundir y frenar al atacante antes de que llegue a la torre principal. Japón llegó a tener miles de fortificaciones, pero los incendios, los terremotos, los decretos de demolición y los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial dejaron en pie solo un puñado.
Hoy solo doce conservan su tenshu (torreón) original; el resto son reconstrucciones que funcionan como museos o ruinas con muros de piedra impresionantes. En esta guía tienes los doce originales y los castillos que más merecen el desvío, ordenados por región de norte a sur, con un enlace a la guía completa de cada uno.
Son los únicos que conservan su tenshu anterior a la era Meiji (1868), los llamados 現存天守 (genzon tenshu). Cinco de ellos son además Tesoro Nacional: Himeji, Matsumoto, Inuyama, Hikone y Matsue. Van ordenados de norte a sur.
OriginalCastillo de HirosakiPrefectura de AomoriTorre de 1810 y más de 2.600 cerezos: uno de los mejores sitios de Japón para ver el sakura.Ver guía del castillo
OriginalTesoro NacionalCastillo de MatsumotoPrefectura de NaganoEl «castillo del Cuervo»: torre negra de finales del siglo XVI con los Alpes japoneses detrás.Ver guía del castillo
OriginalCastillo de MaruokaPrefectura de FukuiEl único original de Hokuriku, con tejas de piedra. Está en obras de 2026 a 2027.Ver guía del castillo
OriginalTesoro NacionalCastillo de InuyamaPrefectura de AichiVigila el río Kiso desde lo alto de una colina, a menos de una hora de Nagoya.Ver guía del castillo
OriginalTesoro NacionalCastillo de HikonePrefectura de ShigaTorre original a orillas del lago Biwa, con el jardín Genkyu-en a sus pies.Ver guía del castillo
OriginalTesoro NacionalPatrimonio UNESCOCastillo de HimejiPrefectura de HyogoLa «Garza Blanca»: el castillo más grande y mejor conservado de Japón, Patrimonio de la Humanidad desde 1993.Ver guía del castillo
OriginalTesoro NacionalCastillo de MatsuePrefectura de ShimaneEl «castillo del Chorlito», terminado en 1611, con vistas al lago Shinji.Ver guía del castillo
OriginalCastillo de Bitchu MatsuyamaPrefectura de OkayamaEl castillo original situado a más altura, que al amanecer asoma sobre un mar de nubes.Ver guía del castillo
OriginalCastillo de MarugamePrefectura de KagawaLa torre original más pequeña de Japón, sobre los muros de piedra más altos del país.Ver guía del castillo
OriginalCastillo de MatsuyamaPrefectura de EhimeDomina la ciudad desde lo alto de un monte; se sube en teleférico o telesilla, cerca de Dogo Onsen.Ver guía del castillo
OriginalCastillo de UwajimaPrefectura de EhimePequeño castillo del clan Date escondido en un bosque sobre la ciudad, y de los más baratos de visitar.Ver guía del castillo
OriginalCastillo de KochiPrefectura de KochiEl único que conserva originales la torre y el palacio del recinto principal.Ver guía del castilloAquí están todos: los originales, los reconstruidos con museo y las ruinas que se visitan por sus muros y sus vistas. Elige la región por la que vas a pasar.
Original torre anterior a 1868 que nunca se ha reconstruido · Tesoro Nacional la máxima protección del patrimonio japonés · Reconstruido torre o edificios rehechos en el siglo XX o XXI · Ruinas quedan muros, fosos y la base del torreón
Quedan doce con su torreón (tenshu) original: Hirosaki, Matsumoto, Maruoka, Inuyama, Hikone, Himeji, Matsue, Bitchu Matsuyama, Marugame, Matsuyama, Uwajima y Kochi. El resto de castillos que se visitan son reconstrucciones o ruinas.
Combinan una base de muros de piedra (ishigaki), una estructura de madera y un revestimiento de yeso blanco o de madera lacada en negro. El yeso protegía del fuego y da el blanco de Himeji; la madera negra define Matsumoto. Al ser de madera, muchos se perdieron por incendios y rayos.
Eran fortalezas militares y centros de poder. Tenían pasillos en zigzag, puertas en ángulo, troneras para arcabuces y flechas, huecos para lanzar piedras y fosos. El tenshu era atalaya y último refugio. En época de paz se añadieron palacios, jardines y torres para contemplar la luna.
Por tres grandes oleadas: el decreto de «un castillo por provincia» de 1615, el decreto de abolición de castillos de la era Meiji (1873) y los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, que arrasaron castillos como Nagoya, Okayama, Hiroshima y Shuri. Incendios, terremotos y rayos hicieron el resto.
En la mayoría no: la entrada se compra en taquilla. En Himeji y Matsumoto, en sakura y Golden Week, las colas pueden ser largas y conviene llegar antes de la apertura o comprar la entrada online si está disponible. En los castillos originales hay que quitarse los zapatos y las escaleras son muy empinadas.