Castillo de Matsue: el tesoro negro de la región de San’in

El castillo de Matsue es uno de los 12 castillos originales de Japón y uno de los cinco declarados Tesoro Nacional. Descubre su historia, qué ver, cómo llegar y consejos para visitarlo.

castillo de matsue
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El castillo de Matsue (松江城, Matsue-jō) se levanta sobre el monte Kameda, en la prefectura de Shimane, como una de las fortalezas más auténticas que se pueden visitar en Japón. No es una reconstrucción de hormigón con ascensor, como el castillo de Osaka, ni un imán de multitudes como Himeji. Matsue es otra cosa: un castillo original del periodo Edo que conserva su estructura de madera desde 1611, rodeado por fosos que se alimentan directamente del lago Shinji.

Lo que hace especial a este castillo no es solo su antigüedad, sino el contexto en el que se encuentra. Matsue es conocida como la «ciudad del agua», atravesada por canales, ríos y flanqueada por dos lagos. El castillo es el centro gravitacional de una ciudad que mantiene intacto su barrio samurái, que fue hogar del escritor Lafcadio Hearn y que ofrece una de las puestas de sol más célebres de Japón desde las orillas del lago Shinji.

Historia del castillo de Matsue: de la batalla de Sekigahara a Tesoro Nacional

La construcción del castillo comenzó en 1607 por orden de Horio Yoshiharu, un veterano de guerra que había servido bajo las órdenes de Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Ieyasu. Tras la decisiva batalla de Sekigahara en 1600, los Horio recibieron el dominio de Izumo y Oki como recompensa. Yoshiharu descartó la antigua fortaleza de montaña de Gassan Toda por ser demasiado inaccesible para desarrollar una ciudad alrededor, y eligió en su lugar las orillas del lago Shinji, donde el transporte por agua facilitaría el comercio y la administración.

Las obras se completaron en 1611, el mismo año en que falleció Yoshiharu. La ironía quiso que nunca llegara a disfrutar plenamente de la fortaleza que había imaginado. En 1638, el castillo pasó a manos del clan Matsudaira, una rama directa de los Tokugawa, que lo administró durante más de dos siglos hasta la restauración Meiji. Cuando en esa época el gobierno central ordenó la demolición de los castillos feudales, un grupo de ciudadanos liderado por el granjero Matouemon Katsube y el antiguo samurái Gonpachi Takagi recaudó fondos para comprar y preservar la torre principal. Sin esa acción civil, el castillo habría desaparecido como tantos otros.

En 2015, el castillo recuperó el estatus de Tesoro Nacional que le habían retirado tras la Segunda Guerra Mundial. El descubrimiento en 2012 de unos talismanes que confirmaron la fecha exacta de construcción fue uno de los factores determinantes para la redesignación.

Arquitectura: por qué el castillo de Matsue es diferente

castillo de matsue

El castillo de Matsue tiene cinco plantas visibles desde el exterior (aunque en realidad son seis, contando el sótano), y alcanza unos 30 metros de altura sobre la colina. Lo primero que llama la atención es el color: sus muros son predominantemente negros, lo que le ha valido el apodo de «castillo del chorlito» (Chidori-jō), porque los frontones curvados del tejado recuerdan a un chorlito con las alas extendidas.

Una particularidad constructiva que fascinó a los expertos fue el uso de tooshi bashira, pilares que se extienden a lo largo de dos plantas completas. Esta técnica, poco habitual en la arquitectura de castillos japoneses, refuerza la estabilidad de la estructura y fue uno de los argumentos para su designación como Tesoro Nacional. También destaca un detalle poco común: los aleros del castillo no están enlucidos, dejando la madera expuesta, visible desde abajo. Es un rasgo que diferencia a Matsue de la inmensa mayoría de fortificaciones contemporáneas.

En el interior se exhiben armaduras, cascos kabuto, katanas y objetos del clan Matsudaira. No es un museo abrumador, pero los paneles explican bien la historia local. Desde la planta superior, sin muros y con ventanales abiertos a los cuatro puntos cardinales, se obtiene una panorámica completa de la ciudad, los fosos, el monte Daisen a lo lejos y el lago Shinji.

Qué ver en los alrededores del castillo de Matsue

El castillo no es un monumento aislado, sino el centro de un conjunto histórico que puede ocupar medio día completo. El Ninomaru, la antigua segunda línea de defensa, alberga hoy una casa de té y el palacio Kounkaku, una mansión de estilo occidental construida en 1903 con motivo de una visita del emperador Meiji. Dentro del recinto también se encuentra el santuario Jozan Inari, favorito de Lafcadio Hearn, reconocible por sus más de 2.000 pequeñas estatuas de zorros kitsune alineadas entre los árboles.

Cruzando el foso norte se llega a la calle Shiomi Nawate, el antiguo barrio de samuráis de alto rango. Aquí se alinean residencias tradicionales con los pinos del foso a un lado y la arquitectura del periodo Edo al otro. El Museo Memorial de Lafcadio Hearn y la antigua residencia del escritor están en esta misma calle. Hearn, un escritor greco-irlandés que llegó a Japón en 1890 y adoptó el nombre japonés Koizumi Yakumo, vivió en Matsue y escribió desde allí muchas de las obras que introdujeron la cultura tradicional japonesa al mundo angloparlante. A pocos metros, el Museo de Historia de Matsue ofrece dioramas detallados de la ciudad en el periodo Edo y una entrada muy económica para turistas extranjeros (alrededor de 250 yenes con pasaporte).

El crucero por el foso: la experiencia Horikawa

Una de las actividades más recomendables al visitar el castillo es el crucero por el foso Horikawa, un recorrido en barca de unos 50 minutos y 3,7 kilómetros que rodea el castillo y atraviesa los canales históricos de la ciudad. Los barcos salen cada 20-30 minutos desde tres puntos de embarque, y los barqueros narran la historia del recorrido (en japonés, aunque hay grabaciones en otros idiomas disponibles).

El recorrido pasa bajo 17 puentes, y en algunos de ellos el techo del barco se pliega para poder pasar. El trayecto ofrece las mejores vistas del castillo desde el agua, además del barrio samurái, el Karakoro Art Studio (instalado en un antiguo edificio del Banco de Japón) y la vegetación de los fosos, que lleva cuatro siglos prácticamente intacta. En verano se cuelgan furin (campanillas de viento) en las embarcaciones, y en invierno los barcos se equipan con mesas kotatsu calefactadas bajo las mantas, una experiencia única que pocos lugares del país ofrecen. En otoño, durante el festival Matsue Suitōro, unas 2.000 linternas iluminan los fosos y el castillo de noche, y los cruceros ofrecen recorridos nocturnos especiales.

La entrada al crucero Horikawa ronda los 1.500 yenes para adultos. Existe un bono combinado de tres instalaciones (castillo, crucero y otro atractivo) por aproximadamente 1.440 yenes que resulta más económico.

Información práctica: horarios, precios y cómo llegar al castillo de Matsue

La entrada al castillo cuesta 800 yenes para adultos y 400 yenes para estudiantes de primaria y secundaria. Los turistas extranjeros pueden obtener un descuento presentando el pasaporte en taquilla. El castillo abre todos los días del año de 8:30 a 18:00 entre abril y septiembre (última entrada a las 17:30), y de 8:30 a 17:00 entre octubre y marzo (última entrada a las 16:30). El parque que rodea el castillo tiene horario más amplio: de 7:00 a 19:30 en temporada alta y hasta las 17:00 en temporada baja.

Para llegar, desde la estación JR Matsue se puede caminar unos 30 minutos o tomar el autobús Lake Line, un servicio turístico circular que recorre los principales puntos de interés. El billete sencillo cuesta 200 yenes y el pase de día 500 yenes, con descuento del 10% en la entrada al castillo. Matsue está conectada con Okayama en unas 2 horas y 40 minutos de tren, desde donde el shinkansen llega a Osaka en 50 minutos y a Tokio en algo más de 3 horas. También existe el Sunrise Izumo, uno de los últimos trenes nocturnos de Japón, que conecta Tokio con Matsue.

La mejor época para visitar es de finales de marzo a principios de abril, cuando los cerca de 200 cerezos somei yoshino del parque del castillo florecen (está incluido en la lista de los 100 mejores lugares para el hanami en Japón). El otoño, especialmente durante el Matsue Suitōro en octubre-noviembre, también es excelente.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos castillos originales quedan en Japón?

Quedan 12 castillos con su torre principal original del periodo Edo. De ellos, solo cinco están declarados Tesoro Nacional: Himeji, Matsumoto, Inuyama, Hikone y Matsue. Este último recibió la designación en 2015.

¿Merece la pena visitar Matsue solo por el castillo?

El castillo es el centro de una visita mucho más amplia. El barrio samurái de Shiomi Nawate, el Museo de Lafcadio Hearn, el crucero por los fosos y la puesta de sol sobre el lago Shinji hacen que Matsue merezca al menos un día completo. La cercanía al Gran Santuario de Izumo Taisha permite combinar ambas visitas en dos jornadas.

¿Hay descuento para turistas extranjeros en el castillo de Matsue?

Históricamente se ha ofrecido un descuento del 50% a turistas extranjeros presentando el pasaporte. Se recomienda confirmar la vigencia de la promoción al momento de la visita, ya que las condiciones pueden cambiar.


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