Lo que empezó como un método simple para mantener entretenido a su hijo terminó en una demanda millonaria: los padres de un niño de 10 años presentaron el 9 de julio de 2025 una demanda ante el Tribunal de Distrito de Kyoto contra ByteDance Japan (operadora de TikTok) y Apple Japan, exigiendo la restitución de alrededor de 2,8 millones de yenes. Esta suma forma parte de los 4,6 millones de yenes (más de 21 mil euros) que el menor acumuló en compras dentro de aplicaciones desde junio hasta agosto de 2024.
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El desglose del gasto
El niño gastó aproximadamente 3,7 millones de yenes en TikTok, principalmente al dar propinas (“tips”) a creadores de contenido en vivo, usando tanto el teléfono propio como los de sus hermanos menores. Ante lo sucedido, los padres buscaron ayuda en el Centro de Asuntos del Consumidor local; Apple Japan otorgó un reembolso parcial de 900 000 yenes, y la familia intentó contactar a ByteDance Japan por medio de un representante, sin obtener respuesta.
Aspecto legal en Japón
Según el Código Civil japonés, un contrato firmado por un menor sin el consentimiento de sus representantes legales puede cancelarse, salvo que el menor haya fingido ser mayor de edad. El abogado representante de la familia sostiene que los mecanismos de verificación de edad de ambas empresas fueron insuficientes, y por ello incluso un registro erróneo del hijo como adulto no exime de responsabilidad a las plataformas.
Un análisis detallado ofrece varios puntos clave:
- Cancelación de contratos firmados por menores: La ley permite anular actos jurídicos realizados por menores sin autorización, aunque deben restituirse los beneficios aún existentes.
- Política de TikTok: TikTok permite cancelaciones y reembolsos dentro de los siete días posteriores a la compra de “monedas”, siempre que no estén usadas o expiradas. Además, las propinas en vivo normalmente se restringen a usuarios de 18 años o más.
- Apple y controles parentales: A través de App Store, se pueden solicitar reembolsos mediante la función “Report a Problem”. Apple también ofrece herramientas como “Ask to Buy” y “Screen Time” para limitar compras de menores.
- Responsabilidad compartida: La discusión gira en torno a si fallaron los controles técnicos de las plataformas o la supervisión familiar, y dónde recae realmente la responsabilidad
Este caso podría sentar un precedente relevante en el ámbito digital. De una parte, podría incentivar que plataformas como TikTok y Apple refuercen los sistemas de verificación de edad e implementen alertas o límites automáticos en compras in-app. De otra, puede abrir el debate sobre la necesidad de una regulación más estricta o una ordenanza prefectural que limite el uso de smartphones por parte de menores domésticos, algo que la familia del menor ha sugerido de forma informal.
La familia aguarda el fallo del tribunal de Kioto. La decisión podría aclarar responsabilidades y establecer nuevos estándares en el entorno digital para proteger a menores. Mientras tanto, este episodio sirve como una advertencia para que familias, plataformas y legisladores reconsideren cómo gestionar el acceso infantil a contenidos y compras en línea.

