Los terremotos son un fenómeno común en Japón, representando aproximadamente el 20% de los sismos de magnitud superior a 6 a nivel mundial. Con una historia que registra temblores significativos desde el año 416 y experimentando cerca de 2000 terremotos notables anualmente, el país se prepara constantemente para enfrentar esta realidad. La ubicación de Japón sobre cuatro placas tectónicas (la Pacífica, la Filipina, la Euroasiática y la Norteamericana) aumenta su predisposición a la actividad sísmica, además de tsunamis, debido a estos movimientos en su extensa costa.
Aunque la mayoría de los terremotos en Japón son leves y algunos incluso imperceptibles, el recuerdo del devastador terremoto de Tōhoku en 2011, con un saldo trágico de casi 20,000 muertes, resalta la importancia de estar preparado. A continuación, se ofrecen consejos esenciales para viajeros sobre cómo mantenerse seguro en caso de un terremoto en Japón:
Antes del terremoto: preparación esencial
- Descargar una aplicación de alerta temprana: Herramientas como la aplicación Safety Tips, proporcionada por la Japan National Tourism Organization (JNTO), son fundamentales. Aquellos con un número de teléfono japonés recibirán notificaciones de emergencia automáticamente.
- Conocer los protocolos de seguridad: Familiarizarse con el procedimiento «Drop, Cover and Hold» (Agacharse, Cubrirse y Sostenerse) puede reducir significativamente el riesgo de lesiones.
Durante el terremoto: pasos a seguir
- Si está dentro de un edificio: No salga. Las caídas de escombros en el exterior pueden ser peligrosas. En su lugar, agáchese, cúbrase la cabeza y sujétese a algo firme.
- Si está al aire libre: Manténgase alejado de edificios, árboles y cables. Nunca use ascensores después de un sismo.
- Siguiendo el ejemplo local: En lugares públicos o de transporte, observe y siga las acciones de los locales y autoridades, quienes están más acostumbrados a reaccionar adecuadamente durante estos eventos.
- Cerca de la costa: Tras un sismo significativo, busque terreno elevado inmediatamente y permanezca allí hasta que se confirme que no hay riesgo de tsunami.
Después del terremoto: información y comunicación
- Estar informado: La JNTO ofrece herramientas en línea y consejos para turistas en situaciones de emergencia, incluyendo frases útiles en japonés para facilitar la comunicación.
- Construcciones y sistemas de alerta temprana: La infraestructura moderna en Japón está diseñada para resistir terremotos, y los sistemas de alerta temprana son de vanguardia, lo que ofrece un nivel de seguridad adicional a residentes y visitantes.
Consejos adicionales para viajeros que sufran un terremoto en Japón
Si bien la tecnología juega un papel vital en la preparación, hay medidas adicionales que los viajeros pueden tomar para asegurarse de que están listos para cualquier eventualidad:
- Mantén un plan de datos móviles activo: La conectividad es esencial no solo para recibir alertas en tiempo real sino también para comunicarte con seres queridos y servicios de emergencia. Asegúrate de tener acceso a datos móviles durante tu estadía.
- Resguarda copias de tus documentos: Perder documentos importantes durante un desastre puede complicar tu situación. Guarda copias digitales (fotos o escaneos) en tu teléfono o en la nube, y considera llevar fotocopias físicas contigo.
- Registra los números de emergencia y de tu embajada: Tener a mano los contactos de tu embajada o consulado, así como números de emergencia locales, puede ser crucial en caso de necesitar asistencia.
A pesar de que la posibilidad de experimentar un terremoto puede generar ansiedad, es importante recordar que Japón está excepcionalmente preparado para manejar tales desastres naturales. La preparación adecuada y el conocimiento de las medidas de seguridad pueden hacer una gran diferencia en la experiencia de un viajero durante un terremoto. Así que, mientras disfruta de la rica cultura e impresionante belleza de Japón, recuerde estos consejos para asegurar un viaje seguro y sin contratiempos.
¿Qué hacer en caso de alerta de tsunami en Japón?
Ante la activación de una alerta de tsunami, cada segundo cuenta y la acción informada es el principal baluarte entre la vida y la catástrofe.
El primer sonido de la alarma puede llegar a través de múltiples canales: sirenas ululantes en las costas, interrupciones de emergencia en todas las cadenas de radio y televisión, y notificaciones masivas a los teléfonos móviles. Lo que sigue es una carrera contra el tiempo dictada por un protocolo claro y contundente.
Entendiendo el Código de Colores y las Órdenes de Evacuación

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) es el organismo encargado de emitir las alertas, que se clasifican en tres niveles principales, fácilmente identificables por un código de colores:
- Alerta de Gran Tsunami (大津波警報 – Ōtsunami Keihō) – Color Púrpura: Es el nivel más alto y se emite cuando se esperan olas de más de 3 metros de altura. Se considera una situación de emergencia extrema que puede causar una destrucción masiva. La orden es inequívoca: evacuar inmediatamente a los terrenos más altos y seguros posibles o a los edificios de evacuación designados.
- Alerta de Tsunami (津波警報 – Tsunami Keihō) – Color Rojo: Se activa cuando se pronostican olas de hasta 3 metros. Aunque la altura es menor, estas olas tienen la fuerza suficiente para arrastrar personas, vehículos y destruir estructuras de madera. La evacuación de las zonas costeras y riberas de los ríos es obligatoria.
- Aviso de Tsunami (津波注意報 – Tsunami Chūihō) – Color Amarillo: Indica la posibilidad de olas de hasta 1 metro. Aunque el riesgo de inundación en tierra es menor, las corrientes serán fuertes y peligrosas. Se debe abandonar la costa y evitar cualquier actividad en el mar.
Pasos a Seguir: La Regla de Oro es «Más Alto, Más Lejos»
Una vez que se emite la alerta, la duda no es una opción. Las autoridades insisten en una serie de acciones inmediatas:
- Evacuar Inmediatamente: No espere a ver el mar retroceder, un mito que ha costado vidas. Si siente un terremoto fuerte y prolongado cerca de la costa, no espere la alerta oficial; comience a moverse a un lugar más alto. La regla principal es «Tsunami Tendenko», una enseñanza de la región de Tohoku que prioriza la propia supervivencia para no convertirse en una carga para los demás.
- Diríjase a Terrenos Elevados: El objetivo es alcanzar un lugar lo más alto posible y alejado de la costa. Siga las señales de evacuación, omnipresentes en las zonas de riesgo, que indican las rutas seguras y la ubicación de los refugios («hinanjo» – 避難所) o los edificios de evacuación designados (edificios altos y reforzados).
- A Pie, No en Coche: Utilizar el coche para evacuar es un error fatal. El pánico puede generar atascos masivos, dejando a sus ocupantes atrapados en el camino de las olas, como trágicamente se demostró durante el tsunami de 2011.
- Aléjese de Ríos y Canales: Los tsunamis no solo impactan la costa directa, sino que pueden remontar ríos y canales, inundando áreas considerablemente tierra adentro.
- Permanezca en un Lugar Seguro: Un tsunami no es una sola ola, sino una serie de ellas que pueden llegar durante horas. La primera ola no siempre es la más grande. No regrese a las zonas de peligro hasta que las autoridades levanten oficialmente todas las alertas.
La Preparación: Una Cultura de Prevención
La eficacia de la respuesta de Japón no es improvisada, sino el resultado de una cultura de prevención profundamente arraigada. Desde la infancia, los japoneses participan en simulacros de evacuación. Las comunidades tienen mapas detallados de riesgo de tsunami y las mochilas de emergencia («hijō mochidashi bukuro» – 非常持出袋), con artículos esenciales como agua, comida no perecedera, una radio a pilas y un botiquín, son un elemento común en los hogares.
Las lecciones del devastador terremoto y tsunami de Tōhoku en 2011 han reforzado aún más estos protocolos. La catástrofe subrayó la importancia de no subestimar las alturas de las olas previstas y la necesidad de que los edificios de evacuación sean lo suficientemente robustos y altos.
Para cualquier persona que se encuentre en Japón, ya sea como residente o turista, familiarizarse con las señales de evacuación locales y tener un plan mental de qué hacer en caso de terremoto seguido de una alerta de tsunami es más que una recomendación; es una responsabilidad fundamental. En la lucha contra la furia del mar, la información y la acción decidida son las herramientas más poderosas para la supervivencia.

