Viuda negra japonesa: la historia de Chisako Kakehi, la asesina serial de Kioto

Chisako Kakehi, la viuda negra japonesa, asesinó a sus parejas con cianuro para heredar sus fortunas. Fue condenada a muerte y murió en prisión en 2024.

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Chisako Kakehi, conocida como la viuda negra japonesa, fue una de las asesinas seriales más notorias en la historia criminal de Japón. Entre 2007 y 2013, esta mujer de aspecto inofensivo envenenó con cianuro a varias de sus parejas sentimentales con un único objetivo: quedarse con sus herencias y seguros de vida.

Su caso conmocionó a la sociedad japonesa no solo por la crueldad de los crímenes, sino por la frialdad con la que los ejecutó durante más de seis años sin levantar sospechas. Tuvo al menos 10 parejas sentimentales a lo largo de su vida, de las cuales 7 murieron en circunstancias que, vistas en perspectiva, resultaron cualquier cosa menos naturales.

Los primeros años de Chisako Kakehi y el punto de quiebre

Chisako Kakehi nació el 28 de noviembre de 1946 en Yahata, prefectura de Fukuoka, en el sur de Japón. Poco se sabe de sus primeras décadas de vida. Se casó a los 24 años y, junto a su primer esposo, fundó una fábrica de telas en Osaka. Durante 25 años, su vida transcurrió dentro de lo que parecía una existencia ordinaria y estable.

Todo cambió en 1994, cuando su primer esposo falleció por enfermedad. La empresa que habían construido juntos quebró poco después, dejando a Kakehi en una situación financiera precaria. Nunca se estableció con certeza si la ruina económica fue consecuencia directa de la muerte de su marido o si ya existían problemas previos, pero lo que sí quedó claro fue que ese momento marcó un antes y un después en su comportamiento. A partir de entonces, Kakehi desarrolló lo que la justicia japonesa describiría más tarde como una estrategia sistemática y premeditada para obtener dinero a costa de la vida de otros.

El modus operandi de la viuda negra japonesa

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La estrategia de Kakehi era metódica. Se inscribió en agencias de emparejamiento (konkatsu, como se conoce en Japón a la búsqueda activa de pareja con fines matrimoniales) y seleccionó deliberadamente a hombres de edad avanzada con patrimonio considerable. La seducción era solo el primer paso: una vez establecida la relación y asegurada su posición como heredera o beneficiaria de seguros de vida, procedía al envenenamiento.

Su arma fue el cianuro, que había conseguido durante sus años de trabajo en una imprenta. Lo administraba en forma de cápsulas, aprovechando que muchas de sus víctimas tomaban suplementos de salud de manera habitual. De esa forma, la pastilla letal pasaba desapercibida entre las demás.

El patrón se repetía con precisión escalofriante. Kakehi establecía la relación, se posicionaba como heredera, y en cuestión de meses o pocos años, la pareja moría en circunstancias que inicialmente se atribuían a causas naturales o accidentes cardiovasculares.

Las víctimas de Chisako Kakehi

La primera víctima conocida fue Toshiaki Suehiro, de 78 años, a quien Kakehi envenenó en diciembre de 2007 en Kobe. Suehiro fue el único que sobrevivió al intento de asesinato, aunque quedó con secuelas neurológicas graves y discapacidad visual irreversible. Murió un año y medio después por causas no relacionadas con el envenenamiento. Según el fallo judicial, la motivación de Kakehi fue evitar devolver los 40 millones de yenes (unos 300.000 euros) que le había pedido prestados.

En 2011, Masanori Honda, de 71 años, inició una relación con Kakehi y planeaba casarse con ella. Tras un encuentro con la viuda negra, Honda perdió el conocimiento mientras conducía su motocicleta y murió menos de dos horas después en el hospital.

Minoru Hioki, de 75 años, residente de Itami en la prefectura de Hyogo, fue otra de sus víctimas confirmadas. Hioki había sobrevivido a un cáncer de pulmón, pero no al cianuro de Kakehi. En septiembre de 2013, tras una cena juntos, ella le suministró la cápsula mortal entre sus suplementos habituales.

La última víctima fue su propio esposo legal, Isao Kakehi, de 75 años, quien murió en diciembre de 2013 en la casa conyugal de Muko, al sur de Kioto. Fue precisamente esta muerte la que despertó las sospechas de las autoridades y detonó la investigación que finalmente la llevaría ante la justicia.

El juicio y la condena a muerte

La policía arrestó a Chisako Kakehi en noviembre de 2014. Tras varios interrogatorios, confesó haber envenenado a Honda, Hioki y Suehiro con cápsulas de cianuro. Sin embargo, la policía sospechaba que estaba involucrada en la muerte de al menos cuatro hombres más, aunque los fiscales no pudieron reunir pruebas suficientes para esos casos adicionales.

El juicio se celebró en el Tribunal del Distrito de Kioto y capturó la atención de todo Japón. La defensa intentó alegar demencia para evitar la pena capital, argumentando que Kakehi no comprendía la naturaleza de los procedimientos judiciales. Los exámenes médicos confirmaron que padecía un estado precoz de demencia, pero el tribunal determinó que había estado en plenas facultades mentales cuando cometió los crímenes.

En noviembre de 2017, a los 70 años, fue condenada a muerte por ahorcamiento. La jueza Ayako Nakagawa declaró que los crímenes habían sido premeditados, crueles y motivados por una codicia desenfrenada. Kakehi no mostró emoción alguna al escuchar la sentencia. Según algunas fuentes, llegó a afirmar que si la condenaban a muerte, se reiría.

En 2021, el Tribunal Supremo de Japón rechazó por unanimidad su apelación final, confirmando la pena de muerte. La jueza Yuko Miyazaki señaló que Kakehi había cometido crímenes similares cuatro veces en seis años, ignorando de forma flagrante las vidas humanas.

La muerte de Kakehi en prisión y el final del caso

Chisako Kakehi nunca llegó a ser ejecutada. El 26 de diciembre de 2024, a los 78 años, fue encontrada inconsciente por el personal del Centro de Detención de Osaka, donde permanecía recluida. Fue trasladada a un hospital, pero los médicos confirmaron su fallecimiento ese mismo día. Las autoridades atribuyeron su muerte a causas naturales, sin indicios de suicidio ni circunstancias sospechosas.

Su muerte puso fin a uno de los casos criminales más mediáticos de Japón en las últimas décadas. Al momento de su fallecimiento, Kakehi tenía pendiente una solicitud de nuevo juicio ante el Tribunal Superior de Osaka, presentada en 2022, relacionada con la muerte de una de sus parejas de hecho.

En total, la viuda negra japonesa acumuló una fortuna estimada en mil millones de yenes (aproximadamente 6,5 millones de euros al tipo de cambio de la época) a través de herencias, seguros de vida y bienes obtenidos de sus parejas fallecidas. Su caso se convirtió en un referente en la historia criminal japonesa y en un ejemplo frecuentemente citado en los debates sobre la pena de muerte en Japón, un sistema que sigue vigente y que ha sido cuestionado por organismos internacionales como Amnistía Internacional y el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura.

El caso de Chisako Kakehi trascendió las páginas de sucesos y llegó a influir en la cultura popular. La novela La Gula (Butter), de la escritora Asako Yuzuki, publicada en 2017 y ganadora del premio Waterstones Book of the Year en 2024, está inspirada en una asesina serial japonesa con un patrón similar al de Kakehi. Si bien la ficción toma como referencia directa el caso de Kanae Kijima (conocida como la Konkatsu Killer), el arquetipo de la mujer que seduce y mata a sus parejas para obtener beneficios económicos remite inevitablemente al caso de la viuda negra de Kioto.

El apodo de «viuda negra» hace referencia a la araña del mismo nombre, cuya hembra devora al macho tras el apareamiento. La metáfora, aplicada por la prensa japonesa, sintetizó de forma cruda el patrón de comportamiento de Kakehi y se instaló en el imaginario colectivo como sinónimo de peligro disfrazado de afecto.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue la viuda negra japonesa?

Chisako Kakehi fue una asesina serial japonesa que envenenó con cianuro a varias de sus parejas sentimentales entre 2007 y 2013 en las prefecturas de Kioto, Osaka y Hyogo. Fue condenada a muerte en 2017 y falleció en prisión en diciembre de 2024.

¿Cuántas personas mató Chisako Kakehi?

Fue condenada por el asesinato de tres hombres (Masanori Honda, Minoru Hioki e Isao Kakehi) y por el intento de asesinato de un cuarto (Toshiaki Suehiro). Sin embargo, las autoridades sospechan que pudo estar involucrada en la muerte de hasta siete parejas en total.

¿Cómo asesinaba la viuda negra japonesa a sus víctimas?

Kakehi administraba cianuro en forma de cápsulas, haciéndolas pasar por suplementos de salud. Había obtenido el veneno durante sus años de trabajo en una imprenta.

¿Fue ejecutada Chisako Kakehi?

No. Aunque fue condenada a muerte por ahorcamiento, Kakehi falleció por causas naturales el 26 de diciembre de 2024 en el Centro de Detención de Osaka, a los 78 años, antes de que se ejecutara la sentencia.

¿Por qué la llamaron viuda negra?

El apodo proviene de la araña viuda negra, cuya hembra mata al macho después del apareamiento. La prensa japonesa lo adoptó para describir el patrón de Kakehi de establecer relaciones con hombres mayores y adinerados para luego asesinarlos y heredar sus bienes.


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