El atractivo del otoño en Kioto seduce a viajeros de Japón y del mundo entero. Los templos y santuarios se convierten en lugares destacados para apreciar la exuberante vegetación, creando un telón de fondo ideal para la arquitectura histórica y los tradicionales jardines japoneses.
El transporte ferroviario trasciende su función utilitaria para convertirse en un vehículo de apreciación estética en lugares como Kioto. Entre las diversas infraestructuras que conectan la antigua capital imperial con sus zonas rurales, destaca un fenómeno particular en la zona norte, conocida como Rakuhoku: el «Túnel Momiji» (Momiji no Tunnel). Pero a diferencia de otros túneles, esto no es una excavación geológica, sino un pasaje atmosférico situado entre las estaciones de Ichihara y Ninose, en la línea Kurama. A lo largo de aproximadamente 250 metros, las copas de cientos de arces japoneses (momiji) se entrelazan sobre las vías férreas, creando una bóveda vegetal que transforma el espectro visible según la estación. La relevancia de este sitio radica no solo en su belleza natural, sino en la compleja orquestación logística, histórica y mecánica que permite su disfrute, desde la implementación de horarios estacionales («Aki-Dia») hasta el diseño de material rodante galardonado específicamente para la observación panorámica.
En este artículo vamos a desglosar la anatomía de esta atracción, explorando su evolución histórica desde la pre-guerra, las especificaciones técnicas de su flota, la gestión de eventos estacionales y la logística turística necesaria para navegar por el «Okuzashiki» (el salón interior) de Kioto. Una de las experiencias más pintorescas de Japón.
Cómo visitar el tunel Momiji de Kioto
¿Qué es el momiji tunnel?
El Momiji Tunnel es uno de los destinos más encantadores de Kioto durante el otoño, famoso por su deslumbrante pasaje de arces japoneses (momiji) que se tiñen de intensos tonos rojos, anaranjados y dorados. Este «túnel natural» se forma a lo largo de un camino arbolado, donde las copas de los árboles se entrelazan creando una atmósfera mágica, especialmente cuando la luz del sol atraviesa las hojas.
Lo que hace al Momiji Tunnel especialmente único no es solo su belleza visual, sino la sensación envolvente que ofrece. Caminar por este pasaje te sumerge en un espectáculo de colores que cambia con cada ángulo, convirtiendo cada paso en una experiencia sensorial inolvidable. Además, el contraste entre el follaje otoñal y el entorno tradicional de Kioto realza el encanto de este lugar.
Este destino se ha convertido en un favorito tanto para los locales como para los turistas, ya que encapsula la esencia del otoño japonés en toda su gloria. Es un lugar perfecto para quienes buscan conectarse con la naturaleza, capturar fotografías impresionantes o simplemente disfrutar de un momento de paz y contemplación.
Historia del ferrocarril Eizan

Para comprender la existencia del Túnel Momiji tal como se opera hoy, es imperativo analizar la historia de la infraestructura que lo sustenta. La Línea Kurama del Eizan Densha ha sido testigo y víctima de las fluctuaciones históricas de Japón durante el último siglo, pasando por fases de expansión, contracción bélica y renacimiento turístico.
La apertura de la línea Kurama marcó un hito en la accesibilidad de las regiones montañosas del norte de Kioto. Durante la década del 20 del siglo pasado, la línea operó con una infraestructura robusta diseñada para soportar tanto el tráfico de peregrinos hacia el Templo Kurama como el incipiente turismo de montaña. Durante la Segunda Guerra Mundial, la escasez de recursos obligó al gobierno japonés a emitir la Ordenanza de Recogida de Metales, afectando severamente a las líneas ferroviarias privadas.

Esta reducción drástica en la capacidad de la vía limitó severamente la frecuencia y la flexibilidad de los trenes durante casi dos décadas, convirtiendo el viaje a Kurama en una travesía logísticamente más compleja.
La recuperación de la capacidad operativa plena fue un proceso lento que acompañó el milagro económico japonés. No fue hasta abril de 1958 (Showa 33) que se completaron las obras para devolver la doble vía al tramo entre la estación de Takaragaike y la estación de Iwakura. Esta restauración fue fundamental para permitir el aumento de frecuencias necesario para manejar el volumen de turistas que hoy visitan el Túnel Momiji.
La historia moderna de la compañía se caracteriza por una especialización en el turismo. Un punto de inflexión fue la introducción de la serie 900 «Kirara» en octubre de 1997, diseñada específicamente para maximizar la experiencia visual del paisaje, consolidando la transición de Eizan de un simple transportista suburbano a un operador de trenes escénicos de clase mundial. Este tren incorporó un techo panorámico que responde perfectamente a esta necesidad.
Se distingue por sus ventanas de vidrio de gran tamaño que se curvan hacia el techo, permitiendo una visión vertical casi ininterrumpida. Esto es esencial en el tramo del túnel, donde la atracción principal (las hojas de arce) se encuentra a menudo por encima de la línea de visión horizontal estándar. Una característica única es la disposición de los asientos: una sección de las bancas está orientada directamente hacia las ventanas, no hacia el interior del vagón. Esto permite a los pasajeros sentarse frente al paisaje como si estuvieran en una sala de cine, eliminando la necesidad de girar el cuello incómodamente.
La excelencia del diseño del «Kirara» fue validada poco después de su lanzamiento. En 1998, recibió el prestigioso «Laurel Prize» (Premio Laurel) otorgado por el Japan Railfan Club (Asociación de Amigos del Ferrocarril). Este galardón se concede anualmente a vehículos que demuestran una excelencia técnica y de diseño sobresaliente.
¿Cuál es la mejor época para visitar el «Momiji tunnel» de Kioto?
La mejor época para visitar el Momiji Tunnel es durante el otoño, específicamente entre mediados de noviembre y principios de diciembre. En esta temporada, los arces japoneses alcanzan su esplendor máximo, mostrando vibrantes tonos rojos, naranjas y dorados que transforman el paisaje en un escenario de ensueño.
El punto álgido del cambio de color, conocido como koyo, varía ligeramente cada año dependiendo de las condiciones climáticas, como la temperatura y la lluvia. Sin embargo, finales de noviembre suele ser el momento ideal para presenciar el túnel en todo su esplendor.
Para disfrutar de la experiencia completa, lo mejor es planificar tu visita en días soleados, ya que la luz natural realza los colores del follaje y crea reflejos impresionantes si visitas zonas cercanas con ríos o estanques. Además, si buscas evitar multitudes, es recomendable llegar temprano por la mañana o en días laborables.
Durante la noche, algunos lugares cercanos al Momiji Tunnel ofrecen iluminaciones especiales (momiji-gari nocturno), que añaden un toque mágico al ambiente y hacen que el paisaje sea igual de impactante bajo las luces. Esta combinación de naturaleza, tradición y belleza lo convierte en uno de los destinos más destacados de Kioto en otoño.
Cómo llegar al Momiji Tunnel desde el centro de Kioto

Llegar al Momiji Tunnel desde el centro de Kioto es sencillo y ofrece opciones cómodas tanto en transporte público como privado. Este lugar, ubicado en la región de Arashiyama, combina la belleza natural con la cercanía a otros atractivos turísticos de Kioto. Aquí te explico cómo llegar:
En tren
- Desde la estación de Kioto, toma la línea JR Sagano (Sanin Line) hacia la estación Saga-Arashiyama. El trayecto dura aproximadamente 15 minutos.
- Desde Saga-Arashiyama, puedes caminar unos 10-15 minutos hacia el área donde se encuentra el Momiji Tunnel.
En autobús
- Desde el centro de Kioto, toma un autobús de la línea Kyoto City Bus o Keihan Bus hacia Arashiyama/Togetsukyo Bridge.
- Una vez en Arashiyama, sigue las señales o usa un mapa para dirigirte al Momiji Tunnel, lo cual te llevará unos 10 minutos a pie.
En bicicleta
Para los más aventureros, alquilar una bicicleta en Kioto es una opción popular. Desde el centro, un recorrido de aproximadamente 30-40 minutos te llevará a través de caminos pintorescos hacia Arashiyama. Este medio de transporte también te permite explorar otras áreas de la región a tu propio ritmo.
En taxi o coche privado
Un taxi desde el centro de Kioto hasta el Momiji Tunnel toma alrededor de 20-30 minutos, dependiendo del tráfico. Si decides alquilar un coche, asegúrate de verificar las opciones de estacionamiento en Arashiyama, ya que las áreas pueden llenarse rápidamente durante la temporada alta.
Consejo adicional

Si tienes tiempo, combina tu visita al Momiji Tunnel con otros lugares cercanos como el bosque de bambú de Arashiyama o el puente Togetsukyo para disfrutar de una experiencia completa en esta encantadora región.
Consejos para aprovechar al máximo tu visita al Momiji Tunnel de Kioto
Para disfrutar al máximo tu visita al Momiji Tunnel en Kioto, es importante planificar con algunos detalles en mente. Aquí te dejo algunos consejos prácticos:
1. Elige el mejor momento del día
- Mañanas tempranas: Visitar temprano te permitirá evitar multitudes, especialmente en temporada alta de otoño. La luz de la mañana también es ideal para fotografías.
- Atardecer o noche: Algunos lugares cercanos ofrecen iluminaciones nocturnas (momiji-gari nocturno), que transforman el paisaje en un espectáculo mágico de luces y sombras.
2. Consulta el pronóstico del tiempo
El Momiji Tunnel luce mejor en días soleados, ya que la luz natural intensifica los colores del follaje. Si el clima es nublado o lluvioso, la experiencia será diferente, aunque el contraste de las hojas mojadas también tiene su encanto.
3. Lleva ropa y calzado cómodo
El recorrido implica caminar por senderos naturales. Asegúrate de llevar calzado cómodo y una chaqueta ligera, ya que el clima puede ser fresco en otoño.
4. Sé estratégico con el transporte
El área de Arashiyama puede estar concurrida, especialmente los fines de semana. Usa transporte público o bicicleta para evitar el estrés del tráfico y los problemas de estacionamiento.
5. Disfruta de la gastronomía local
Aprovecha para probar especialidades locales en Arashiyama, como helado de té verde, dulces japoneses (wagashi) o incluso una comida kaiseki en los restaurantes tradicionales de la zona.
6. Respeta el entorno
El Momiji Tunnel es un espacio natural muy valorado. Asegúrate de no tocar ni dañar las hojas, y lleva contigo cualquier residuo para mantener el área limpia.
7. Combina tu visita con otros atractivos cercanos
El bosque de bambú de Arashiyama, el puente Togetsukyo y el templo Tenryu-ji son lugares emblemáticos que puedes explorar el mismo día, maximizando tu experiencia en la región.
Siguiendo estos consejos, tu visita al Momiji Tunnel será no solo memorable, sino también cómoda y enriquecedora. ¡Disfruta del espectáculo otoñal de Kioto!


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6 respuestas a «El túnel de Momiji: el mágico tren en Kioto para disfrutar del otoño»